El gobierno continúa con su política de aumentar los controles sobre las empresas exportadoras y ayer clausuró una planta de la compañía Vicentín, argumentando que la firma presenta varias irregularidades administrativas.
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Según se informó desde la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), la productora de aceite no contaría con la documentación que respalda la tenencia de un stock declarado de 83.000 toneladas de soja; a lo que la empresa replicó que sí dispone de los avales correspondientes, y decidió recurrir a la Justicia.
La planta en cuestión está ubicada en la localidad santafesina de Ricardone y fue clausurada el viernes pasado «de manera temporaria», según informaron a Ambito Financiero fuentes oficiales. La empresa presentó una medida cautelar ante la Justicia para poder seguir operando. Sin embargo, ayer la ONCCA apeló esa medida, y esta semana la Justicia debería resolver la situación.
Según la ONCCA -que dirige Ricardo Echegaray- la empresa efectuó compras y ventas de granos en el mercado local que no fueron asentados en los libros correspondientes y, por ende, no se informaron al Estado. A su vez, el gobierno investiga si se efectuaron ventas al exterior.
Inhabilitación
Ahora, la empresa puede operar puertas adentro, pero no ingresar o sacar mercadería; y apenas presenten la documentaciónque pide el gobierno volvería a estar habilitada, asegurandesde la ONCCA.
Sin embargo, Gustavo Nardelli, responsable de Puertos de Vicentín, afirmó que «las 83.000 toneladas es un stock que nosotros teníamos hasta el viernes pasado y sobre eso tenemos la documentación correspondiente que acredita nuestra tenencia legal».
Por otra parte, las autoridades de la ONCCA ya habían reclamado a los directivos de Vicentín que no podían funcionar dos empresas en un mismo predio (Oleaginosa San Lorenzo y Vicentín SAIC).
En respuesta a este último punto, Nardelli aseguró que «después de un tiempo, presentamostodas las escrituras y documentaciones donde consta que son dos firmas y empresas distintas, con predios obviamente distintos, por lo que obtenemos el permiso para seguir operando hasta setiembre de este año, donde vencía el plazo para presentar el resto de la documentación que acreditaba nuestro reclamo».
Aun así, la ONCCA procedió a declarar la clausura de la planta de la Terminal Fluvial Vicentín de San Lorenzo, aunque aún permanecía vigente el plazo del permiso para operar. «Nosotros el viernes, cuando nos sorprende la clausura, presentamos una medida cautelar ante un juez de Reconquista (donde funciona la sede central de la compañía) para poder seguir operando normalmente», remarcó Nardelli.
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