La suspensión de las exportaciones de carne decretada por el presidente Kirchner fue, según aseveró ayer el gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, decidida con «mucha emotividad y sin ninguna base técnica». El funcionario cuestionó también la eficacia de los controles de precios que intenta establecer el Ministerio de Economía.
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En una reunión organizada por el Club de la Unión Nacional para tratar el «Potencial exportador, de inversión y crecimiento de Salta», deslizó también importantes definiciones de la actualidad política y económica nacional.
A continuación se transcriben las principales declaraciones del gobernador:
La suspensión de las exportaciones de carnes fue una medida sin ninguna base técnica, de mucha emotividad y a la cual no le veo ninguna ventaja.
Los controles de precios han fracasado a lo largo de toda la historia universal y no hay que creer que la Argentina será la excepción.
Hay que darle continuidadal crecimiento. Prefiero un país que crezca 20 años a 3 por ciento antes que otro de 3 años a 8 por ciento.
Cada vez que se metió mano a los precios de energía y combustible, al poco tiempo hubo que importar.
El precio del gas está artificialmente bajo. Salta perdió 100 millones de dólares con lo que se subsidia a sectores de buen poder adquisitivo de las grandes ciudades. Los carenciados no tiene gas de red.
Es necesaria la nueva ley de coparticipación. Las provincias deben tener mayor autonomíafinanciera, lo que estimularáresponsabilidad en el gasto. Sin embargo, es importante evitar las guerras de estímulos fiscales entre las jurisdicciones.
En un momento tenemos desocupación de 12%, después la llevamos a 24%, y más tarde festejamos cuando volvemos de vuelta a 12%. Evidentemente, algún problema deberemos tener los argentinos para planear a largo plazo.
No se puede movilizar a la gente en acciones directas contra países vecinos, como hizo el gobierno de Entre Ríos con muy poca grandeza, cuando debió, en cambio, haber tomado la responsabilidad en sus manos. Por supuesto que la exposición en los medios nacionales que las movilizaciones trajeron pudo parecerle conveniente a su gobernador.
El PJ es, hoy por hoy, un conjunto de partidos provinciales. No somos ni siquiera una confederación de partidos, ya que no nos reunimos.
Estoy evaluando proyectarme a nivel nacional, pero no en 2007. Quiero concentrarme en mi último mandato provincial sin distraerme en campañas.
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