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"Nosotros estamos negociando con Telecom cómo pagarán la deuda", indicó el responsable de las operaciones de la proveedora en Argentina, Eduardo Griffa en declaraciones al diario local Dagens. Pese a la deuda, cuyo monto total Griffa no quiso revelar, "continuaremos haciendo negocios con ellos (por Telecom)", aseguró el empresario.
Agregó que Telecom "necesita construir una red en tecnología GSM" en Argentina, la norma de origen europeo que permite mayor velocidad y convergencia entre voz y datos. A fines de 1999, el gerente general de Personal, la operadora móvil de Telecom, Marcelo De Carli, anunció el acuerdo con Ericsson para migrar la red a tecnología GPRS/GSM, un paso adelante hacia la tercera generación de comunicaciones, que entre otras ventajas permitiría la transmición de video en tiempo real a las pantallas de los teléfonos móviles.
El monto de ese contrato -que nunca se difundió- estaba contemplado en el plan de inversiones de Personal para el período octubre 1999 a octubre del 2000, por 430 millones de dólares. En ese entonces, todavía se soñaba en el mercado argentino con una próxima licitación de licencias para servicios de tercera generación (3G), que se demoró tanto por la indefinición tecnológica de parte del gobierno como por la sequedad del mercado que hacía utópico pensar en una inversión para un negocio que sólo tendría rentabilidad en una década.