30 de octubre 2008 - 00:00

Torneo Moyano-Bullrich animó debate por AFJP

Patricia Bullrich, diputada de la Coalición Cívica, mantuvo una insólita discusión con el jefe de la CGT, Hugo Moyano. Leonardo Fabre, titular del sindicato de trabajadores de la ANSeS, se sentó junto al camionero y rompió en llanto en el Congreso. Norberto Di Próspero (legislativos), Omar Viviani (taxistas) y Julio Piumato (judiciales) también defendieron en el Congreso el proyecto del gobierno para estatizar las AFJP.
Patricia Bullrich, diputada de la Coalición Cívica, mantuvo una insólita discusión con el jefe de la CGT, Hugo Moyano. Leonardo Fabre, titular del sindicato de trabajadores de la ANSeS, se sentó junto al camionero y rompió en llanto en el Congreso. Norberto Di Próspero (legislativos), Omar Viviani (taxistas) y Julio Piumato (judiciales) también defendieron en el Congreso el proyecto del gobierno para estatizar las AFJP.
Patricia Bullrich: Moyano dijo que los trabajadoresfueron engañados con espejitos de colores de las chicas lindas de las AFJP. ¿Pero quiénes eran los empresarios que les robaban suculentas comisiones a los pobres trabajadores estúpidos? ¿No serán estos sindicatos? ¡Los sindicatos se transformaron en empresarios esclavizantes de sus propios trabajadores, fueron parte, socios y también cobraron las comisiones!

Hugo Moyano: Siempre creí que los diputados debían mantener la calma cuando los debates son profundos...pero la compañera...

P.B.: Compañera tuya nunca, por suerte.

H.M.: Es cierto, por suerte no, pero alguna vez militaste en el peronismo.

P.B.: Pero en el peronismo de verdad.

H.M.: En el peronismo, después con los radicales, ahora con la Coalición Cívica...¡Yo quería recordarle a la señora diputada que ellos les bajaron los haberes a los jubilados!

P.B.: ¡Y ustedes hicieron ocho paros!

H.M.:: Basta con las descalificaciones. Si me patotean me voy.

El jefe de la CGT y la diputada de la Coalición Cívica protagonizaron ayer en la Cámara baja un duelo verbal más digno de un guión teatral que de un artículo periodístico. Moyano y Bullrich reeditaron ante el plenario de Comisiones de Presupuesto, Hacienda, Jubilaciones y Previsión Social, el duelo de 2001 entre «el camionero» y «la piba». Esta vez la pelea fue por el proyecto oficialista de estatización de las AFJP e incluyó gritos, acusaciones cruzadas y hasta el llanto de un sindicalista que fue consolado por el mismísimo Moyano.

El titular de la CGT había llegado hasta el segundo piso del edificio anexo de Diputados custodiado por el legislador kirchnerista Dante Dovena y acompañado por los caciques gremiales Omar Viviani (taxis), Julio Piumato (judiciales), Norberto Di Próspero (legislativos) y Leonardo Fabre ( trabajadores de la ANSeS). La misión era defender el proyecto de ley enviado por Cristina de Kirchner al Congreso para disolver el sistema previsional de capitalización e instaurar al régimen público de reparto como la única opción.

«El mejor futuro para los jubilados es que el Estado administre sus fondos. La mayor garantía es crear puestos de trabajo, por eso que el dinero se reinvierta en obra pública», arrancó su exposición el jefe de la CGT quien venía de reunirse en Casa Rosada con el ministro del Interior, Florencio Randazzo. «Compraron la voluntad de los trabajadores, con espejitos de colores, y los hicieron prisioneros de las AFJP. En las empresas les ofrecían plata a los gerentes para que ingresaran señoritas muy elegantes, no un Moyano sin dientes. Hoy los estafadores son, para algunos, las víctimas», se quejó el pope gremialista, obsesionado con las minifaldas de las promotoras de las AFJP y olvidando que esas « señoritas» también son trabajadoras que quedarán sin empleo hasta que sean reabsorbidas por la ANSeS o la AFIP, según prometió Amado Boudou.

La rivalidad entre Moyano y Bullrich se remonta a 2001 cuando la ahora diputada, exigió como ministra de Trabajo de la Alianza, declaraciones juradas a los titulares de los sindicatos e impulsó además la democratización de los gremios. El camionero nunca le perdonó la intromisión y se refirió a la ministra como «piba» delante de las cámaras de televisión.

  • Derecho constitucional

    Antes del cruce entre Moyano y Bullrich, Fabre -titular del gremio de trabajadores de la ANSeS-, aseguró que la ley impulsada por el gobierno «recupera un derecho constitucional porque ya no va a haber que pagar comisiones para tener una jubilación. Son indefendibles las posiciones del establishment en retirada...». El discurso de Fabre se cortó abruptamente y el sindicalista rompió en llanto. Enseguida, Moyano lo abrazó y le alcanzó un vaso de agua. El clima de conventillo que reinaba en el debate sobre el futuro del sistema previsional de 9,5 millones de argentinos -entre jubilados y afiliados a las AFJP-fue reemplazado por un silencio solemne. «He visto compañeros morir, dirigentes de jubilados que murieron, no admito que estemos discutiendo esto. Yo le juro a los trabajadores de las AFJP que no vamos a admitir un solo despido. Ellos merecen mejor suerte que nosotros», dijo Fabre mientras se secaba las lágrimas y se ganaba el aplauso de diputados kirchneristas como Héctor Recalde, Diana Conti, Patricia Fadel, Gerónimo Vargas Aignasse y Carlos «Cuto» Moreno. Pero a la hora de formular las preguntas, Bullrich no tuvo piedad:

    «El gobierno va a generar el mismo modelo de apropiación de los recursos. En este momento lo que estamos discutiendo es el modelo de apropiación de los fondos. Yo sé las críticas que me van a hacer y me hago cargo. Romper la convertibilidad, cuando yo era ministra de Trabajo, era romperla con costos para todos. Pero los sindicatos en la Argentina fueron los empresarios esclavizantes de sus propios trabajadores. La autocrítica de Fabre se tiene que hacer de verdad». A esa altura del espectáculo, sólo quedaba tiempo para una pequeña interna entre aristas y ex aristas de Elisa Carrió. «Echela», bramó María América González, ex aliada de la fundadora del ARI, para fustigar a Bullrich.
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