El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, consideró "dentro de los tiempos normales de una negociación" el cuarto intermedio dispuesto hasta mañana para continuar las tratativas en el Consejo Nacional del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
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Funes de Rioja, actual titular de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) negó que exista una posición intransigente en la materia de parte del empresariado, e insistió en la propuesta fabril de aplicar subas de menor magnitud en las provincias del norte.
"Muchas veces se cree que las negociaciones se pueden terminar en un día, pero en este caso hace falta que las conversaciones maduren y se tome conciencia de los argumentos recíprocos", sostuvo el dirigente.
Agregó que los representantes del empresariado, el Gobierno y los gremios (la Confederación General del Trabajo y la Central de Trabajadores Argentinos) "parten necesariamente de puntos de vista distintos y de posiciones divergentes".
"Pero eso no obsta para que seamos razonables", consideró Funes de Rioja, tras recordar que el salario mínimo "es el más alto de América Latina, exhibe una tendencia ascendente y acumula 650% de suba en los últimos siete años".
Advirtió luego que "no podemos dejar que el salario mínimo empuje los convenios desde abajo ni desde los costados, ya que eso tendría efectos colaterales".
Con respecto a la segmentación propiciada, Funes de Rioja recordó que las provincias del Norte "tienen realidades muy distintas a las del conurbano bonaerense y otros centros urbanos".
"Hay que crear condiciones para impulsar el empleo en blanco, y para eso tendría que haber un salario mínimo acorde, que ayude a muchas pequeñas y medianas empresas a formalizar a los trabajadores", concluyó el vice de la UIA.