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14 de julio 2008 - 00:00

Venta de erotismo sólo para mujeres

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Claudia Kenigsberg y Mariana Pösz, de la revista para el sector femenino «Sin Límites».
«Las mujeres argentinas están viviendo una suerte de liberación sexual. Las marcas descubrieron esta tendencia y por eso muchas ya incluyen lo erótico en la forma en que se dirigen a las consumidoras.» La afirmación pertenece a Claudia Kenigsberg, dueña junto con Mariana Pösz de «Sin Límites», una revista erótica bimestral dirigida a mujeres. Las empresarias dialogaron con Ambito Financiero sobre el negocio de lo erótico en el país, las gustos de los consumidores argentinos y los tabúes vinculados al sexo que aún existen en la sociedad. A continuación, lo más saliente de esa charla:

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Periodista: ¿Por qué una revista erótica para mujeres?

Claudia Kenigsberg: Ambas estábamos a la búsqueda de un proyecto laboral propio, que nos divirtiera y motivara. Queríamos hacer algo para mujeres y surgió lo del negocio de lo erótico, con la revista.

Mariana Pösz: Investigamos el mercado y notamos que se trataba de un nicho sin explotar. En noviembre comenzamos con el proyecto y recién en abril lanzamos el primer número.

P.: ¿Cuál es el concepto de la revista acerca del sexo?

M.P.: La idea central es la de abrir la mentalidad, quebrar los tabúes que vinculan al sexo con la moralidad, porque se trata de una actividad natural de los hombres, que existe en todas las culturas, desde épocas ancestrales.

P.: ¿Cuál es la estrategia que emplean para darse a conocer?

M.P.: Comenzamos regalándola a conocidos y hoy se distribuye en forma gratuita en bares y restó vip de Capital Federal, en hoteles alojamiento cinco estrellas y galerías de arte erótico.

P.: ¿Cuál fue la respuesta del público femenino?

C.K.:
Muy buena. Recibimos mails con consultas y felicitaciones. Las mujeres valoran que la publicación no caiga en lo chabacano. Tratamos de incorporar contenidos de calidad y abordarlos con la seriedad que cualquier lectora merece.

P.: ¿Cuál fue la reacción de sus familias?

C.K.: Lo tomaron bien y nos apoyaron. Mi hija adolescente todavía lo está asimilando; a veces se entusiasma y hasta colabora, y en otros momentos le da un poco de vergüenza.

P.: Me imagino que se debe haber convertido en toda una fuente de consultas para las adolescentes amigas de su hija...

C.K.: Están en la etapa del despertar sexual y claro que tienen curiosidades y me consultan. Me piden la revista y la leen con entusiasmo. Con ellas noté que no tiene límites de edad, interesa por igual a cualquier mujer.

P.: ¿Y las madres de las compañeras de colegio de su hija?

C.K.: Planteamos el tema de la revista en las reuniones de madres. Nos sorprendimos porque pensamos que iban a reaccionar con prejuicios, pero fue al revés. Muchas ven en la revista una forma de canalizar sus dudas y les sirve de disparador para hablar con sus hijas de temas vinculados a la sexualidad.

P.: ¿Alguna vez recibieron una «propuesta indecente» de ejecutivos a los que les piden publicidad?

C.K.: No, siempre nos recibieron con respeto. Nunca pasamos por una situación incómoda. Pero tampoco nos resulta fácil encontrar auspiciantes: muchos se niegan por el contexto conflictivo e inestable que vive el país.

P: ¿La llegada de los tuppersex (venta a domicilio de objetos eróticos) a la Argentina
ayuda a la liberación sexual femenina?


C.K.: Es el puntapié inicial para aquellas que no se animan a entrar a un sex shop. Por supuesto que ayuda a liberarse de los tabúes. Las mujeres argentinas están viviendo una suerte de liberación sexual: las marcas lo descubrieron y muchas incluyen lo erótico en la forma en que se dirigen a las consumidoras.

P.: ¿En qué se inspiran para los contenidos de la revista?

M.P.: En nuestros propios intereses y curiosidades. Como mujeres sabemos qué cosas nos gustan y nos interesan. También contamos con el asesoramiento de una ginecóloga y de una sexóloga.

P.: ¿En qué se diferencian las preferencias de varones y mujeres a la hora de consumir productos eróticos?

M.P.: A los varones les gustamás lo explícito y la mujer prefiere contenidos más sutiles.

Entrevista de Marcela Pagano

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