Los paños fríos puestos por un funcionario chino acerca de aquello que se vino inflando sobremanera pueden haber resultado disparadores de ventas. O, desde lo intrínseco, una nueva vuelta de tuerca estratégica, restando volumen súbitamente, como para que el índice no alcance alturas difíciles de sostener.
Hoy en día, todo puede ser. Y en la Argentina, más todavía.
Dejá tu comentario