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Se entiende que Petrobrás siguió el camino de la discreción por razones políticas, debido a la relación entre ambos gobiernos. Pero también se considera que la empresa brasileña se vio beneficiada por el seguro de cambio por una eventual devaluación en la Argentina que pactó con Repsol, en diciembre, cuando se produjo el intercambio de activos entre ambas compañías. Informate más
Por su parte, Pérez Companc que tiene alrededor de 100 estaciones de servicio -unas 90 con la marca San Lorenzo, y las restantes con la marca Pecom, habiéndose parado por ahora el proceso de reconvertir todas a la nueva marca-aplicó subas de 5% en la nafta súper, de 4% en la normal, y de 5% en el gasoil.
Estos valores se acercan a los practicados por Shell y Esso, aun cuando Pérez Companc refina su propio crudo. Pero la empresa habría considerado válido que los precios de los combustibles empiecen a reflejar el efecto de la devaluación.
Los aumentos efectuados hasta ahora se consideran una primera etapa. En las próximas semanas podría haber nuevas alzas porque las empresas estiman que con un dólar a $ 2, el aumento a la salida de refinería, no al público, debería rondar 40%.
Según el Instituto Argentino de la Energía, que preside Jorge Lapeña, si se considera el precio internacional y un tipo de cambio de $ 2, la nafta súper debería costar en el surtidor $ 1,028, la normal $ 0,990 y el gasoil $ 0,659. Si se consideran estos cálculos, la nafta normal y el gasoil están por debajo del precio internacional, y la súper, levemente por encima, salvo en el caso de Repsol en que está más abajo (ver cuadro aparte).
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