5 de mayo 2014 - 00:00

Aborto: ponen otra vez la lupa sobre Francisco

Un grupo de niños corre alrededor del papa Francisco tras una misa en Roma. Sus gestos lo acercan cada día más a los fieles, así como generan dudas cada vez más grandes entre los sectores más conservadores de la Curia.
Un grupo de niños corre alrededor del papa Francisco tras una misa en Roma. Sus gestos lo acercan cada día más a los fieles, así como generan dudas cada vez más grandes entre los sectores más conservadores de la Curia.
Ciudad del Vaticano - Al menos cincuenta mil personas, según los organizadores, realizaron ayer una "marcha por la vida" en Roma gritando su "no" al aborto y se congregaron en la Plaza San Pedro, a la espera de un firme saludo por parte del Papa.

Al cabo de la que fue la cuarta marcha realizada por el grupo llamado 'pro-life', se aguardaba del Pontífice más que un simple saludo hacia los peregrinos, o sea un gesto de mayor compromiso con su campaña contra el aborto. El del papa Francisco fue en cambio un saludo muy limitado y dirigido conjuntamente también a otro organismo, la Asociación Meter, que desde hace veinte años lucha contra el abuso y el maltrato infantil.

Ni las campañas contra el aborto y la eutanasia o contra las bodas gay -todos temas prioritarios para su predecesor Joseph Ratzinger- constituyen su caballo de batalla, ni son el centro de sus acciones desde el pontificado.

En la Oración del Angelus, no faltaron por parte de Jorge Mario Bergoglio enérgicos llamados por la pacificación de Ucrania, donde el conflicto se torna cada vez más sangriento, y por las miles de víctimas del deslave en un remoto pueblo afgano.

Entre las 50 mil personas de la Marcha por la Vida hubo voluntarios de diferentes políticos italianos, como la Liga Norte o Forza Italia, de Silvio Berlusconi. Para todos ellos el saludo papal tuvo sabor a poco o casi nada.

"Saludo a la Asociación Meter, que durante casi dos décadas se dedicó a combatir todas las formas de maltrato infantil. ¡por su compromiso!", les dedicó el Pontífice.

Francisco resaltó que la Marcha de la Vida este año tenía "un carácter internacional y ecuménico", mencionando la presencia de representantes de la Iglesia Ortodoxa, evangélicos, valdenses y hasta un grupo de musulmanes.

El Pontífice concluyó con "un abrazo a Meter y a los participantes en la Marcha por la Vida, muchos augurios y a trabajar por esto". Sin embargo, no transmitió ningún mensaje explícito de lucha contra el aborto. La diferencia con Benedicto XVI fue evidente.

El papa Francisco está lejos de ser tolerante con el aborto al que llamó "un crimen abominable" que suscita "horror" y es un "ejemplo execrable de una cultura del descarte". Pero, a diferencia de su antecesor, no hace de este tema un mensaje repetitivo y obsesionado como Benedicto XVI, que lo había incluido en el catálogo de "valores no negociables".

En una entrevista con el Corriere della Sera, Francisco dijo por ejemplo no haber "comprendido lo que significa la expresión valores no negociables".

Agencia ANSA

Dejá tu comentario