13 de diciembre 2011 - 00:00

Acuerdo europeo no tuvo nada que ver

Acuerdo europeo  no tuvo nada que ver
Lo hemos dicho muchas veces, pero viene bien repetirlo. Como analistas financieros, lo que nos importa es que el sistema refleje lo más limpiamente posible toda la información disponible en los precios de los distintos activos. Por eso no nos importa -ni nos asusta- que las acciones o cualquier otro título suban o bajen, en cuanto esto tenga que ver con la realidad económica y social. Por esto también es que cuando cometemos el pecado (y es un auténtico pecado para cualquier comentarista financiero, pero al final somos humanos) de sugerir, aunque sea de manera tangencial, lo que podría llegar a pasar con los precios y -descartando la casualidad- acertamos, en lugar de alegrarnos nos preocupamos porque es una señal de que algo está funcionando tan mal como para que pueda parecer que tenemos razón. Salvo alguna excepción, lo cierto es que muy pocos analistas previeron la suba bursátil que arrancó el 28 de noviembre y la mayoría recién se subió al carro en los últimos días de la semana pasada. Tal vez sea en parte por esto que no estamos escuchando la tradicional cantilena de comprar con el rumor (en los últimos días hemos tenido una plétora de ellos), vender con la noticia para justificar el cierre del Dow en 12.021,39 puntos. Otra parte tiene que ver con las presiones para que la comunidad emita dinero y apuntale el precio de bonos y acciones (sacándonos la máscara, lo que busca la mayoría de los analistas es esto antes que un auténtico impulso económico; por ello el BCE se niega a regalarle dinero a lo peor del sistema financiero como hiciera la Fed), lo que explica que la mayoría de los titulares trató ayer de vincular la merma de Wall Street con el descreimiento en el Pacto Fiscal Europeo. Pero lo cierto es que como señal de descreimiento, el 1,34% que cedió el Promedio Industrial es absolutamente insignificante, máxime cuando trepó un 7% en las últimas 11 ruedas y estamos viendo el desplome en picada de algunas ventas navideñas, las malas proyecciones de Intel, la Fed que hoy no tomaría ninguna decisión, etcétera. ¿Moodys?, nada nuevo.

Dejá tu comentario