Río Negro: Matzen endurece postura contra UCR infiel

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Las elecciones rionegrinas, pautadas para el 7 de abril, tienen el foco puesto en la Corte Suprema. La decisión que tomen los jueces respecto a la candidatura para la reelección de Alberto Weretilneck podría incluso postergar la fecha de los comicios, en caso de que el gobernador quede inhabilitado para competir y el oficialismo deba buscar reemplazante.

Pero, más allá de la judicialización, la candidata de Cambiemos, la radical Lorena Matzen, salió en los últimos días a jugar fuerte para buscar una doble ruptura. En primer lugar, romper con el escenario que indica una polarización entre el oficialismo de Juntos Somos Río Negro (JSRN) y el FpV que postula a Martín Soria. En segundo lugar, romper con las especulaciones que indican que -en línea con la atmósfera de la pasada elección neuquina-, la Casa Rosada podría desdibujar a su propia candidata para frenar el avance del peronismo. Weretilneck, además, es un gobernador de buen vínculo con el presidente Mauricio Macri. Como también lo es Omar Gutiérrez, del MPN, en la vecina Neuquén.

“Las encuestas se van a volver a equivocar”, dijo ayer la diputada nacional, en referencia a las legislativas 2017, cuando terminó en el segundo lugar detrás del FpV, y obligó a JSRN a bajar las candidaturas después de las PASO. Además, llamó a desafiliar a los radicales que jueguen en los comicios para otro frente que no sea Cambiemos. En clara alusión a sus correligionarios que apuesta por Weretilneck.

Esta semana, Matzen recibió un apoyo fuerte desde Buenos Aires. La líder de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, envió un mensaje público donde llamó a los rionegrinos a votar a la dirigente radical. Antes, había estado en Río Negro Francisco Quintana, secretario General del PRO a nivel nacional. Presencias para despejar fantasmas, en una carrera que, sabe Cambiemos, corre desde atrás. De hecho, en 2015 la UCR sacó apenas un 3%. Y, para esta elección, medía mejor el diputado del PRO Sergio Wisky, reservado para pelear un cargo nacional en octubre.

En la práctica, el papel de Matzen tendrá incidencia en la disputa entre JSRN (¿será con Weretilneck?) y Soria. El peronista apunta a que el radicalismo no caiga en el voto útil y cimienta su optimismo en los 20 años que la UCR gobernó la provincia. En el oficialismo, en tanto, sabe que los votos para Matzen son puntos perdidos para JSRN. Este espacio se anticipó y tejió alianzas con buena parte de los intendentes radicales para que apuesten por JSRN. La devolución de favores podrá estar en las municipales, que serán después de las provinciales.

Por eso, la candidata de Cambiemos hizo ayer un llamado de atención. “No son radicales de verdad aquellos que vayan a hacer algo distinto de lo que haya resuelto el partido”, dijo Matzen. Y pidió que después de los comicios se desafilie a quienes no sigan los designios que trazó la UCR de forma orgánica. Una medida similar tomó esta semana el peronismo de San Luis, ahora comandado por el gobernador Alberto Rodríguez Saá. Así, expulsaron del PJ a unos cien dirigentes que jugarán en las elecciones de 16 de junio en otros frentes. Incluido el hermano senador, Adolfo.

Uno de los ejemplos que puso Matzen fue el de Soraya Yahuar, una legisladora electa por el radicalismo que saltó a las filas del oficialismo de Weretilneck.

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