El Gobierno de Estados Unidos se declaró ayer «neutral» en la disputa entre la Argentina y Gran Bretaña sobre las islas Malvinas y dijo estar dispuesto a ejercer una mediación si ambos países así lo solicitan. «Nosotros conocemos el asunto y la historia» de Malvinas, el archipiélago en posesión británica y escenario de una guerra entre ambos países en 1982, durante la cual Estados Unidos se alineó con su tradicional aliado, dijo Philip Crowley, el vocero de Hillary Clinton.
«Creo que somos neutrales en la cuestión de la soberanía» de las islas, continuó, aunque «nosotros reconocemos la administración británica. Lo que nosotros alentamos en este caso es lo que alentamos en otras áreas donde hay disputas, y que esto sólo puede ser resuelto a través de un diálogo de buena fe entre esos dos países», dijo Crowley.
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