25 de febrero 2011 - 00:00

Aprueban extradición a Suecia del creador del sitio WikiLeaks

Julian Assange concurrió ayer al tribunal de Belmarsh a escuchar el veredicto. Podrá apelar, lo que prolongaría el proceso.
Julian Assange concurrió ayer al tribunal de Belmarsh a escuchar el veredicto. Podrá apelar, lo que prolongaría el proceso.
Londres - Un tribunal de primera instancia en Londres dictaminó ayer que el fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange, enemigo público de la Casa Blanca, sea extraditado a Suecia, donde la Justicia lo reclama por dos casos de supuesto acoso sexual.

«Debo ordenar que el señor Assange sea extraditado a Suecia», declaró el juez Howard Riddle al anunciar su veredicto en la corte de Belmarsh. Assange, vestido con traje azul marino, camisa blanca y corbata roja, no reaccionó cuando escuchó la decisión.

«Vamos a apelar», respondió Geoffrey Robertson, uno de los miembros de su defensa, que ya había anunciado su intención de agotar todos los recursos posibles para evitar la extradición, al estimar que su cliente no sería sometido a un juicio justo en Suecia. El recurso será presentado en la Alta Corte de Londres en el plazo legal de siete días, con lo que el caso podría prolongarse.

A la salida del recinto, otro de sus abogados, Mark Stephens, se declaró «optimista» sobre sus posibilidades en apelación, al recordar que Assange por el momento no fue acusado formalmente de nada.

El creador de WikiLeaks, que se entregó a la Policía en diciembre después de que la fiscalía sueca emitió una orden de captura europea contra él, niega haber cometido los delitos denunciados por dos mujeres, aunque admite haber mantenido relaciones consentidas con ambas durante una estancia en Estocolmo en agosto pasado.

Una de las supuestas víctimas afirma que Assange abusó de ella al ignorar su petición de que utilizara un preservativo durante sus relaciones sexuales. La segunda mujer afirmó que intimó con ella mientras dormía y que tampoco utilizó protección. La fiscalía indica que la segunda acusación encaja en la menos severa de las tres categorías de violación en Suecia, que acarrea un máximo de cuatro años de prisión.

«¿Por qué estoy sometido a una fianza de u$s 360.000? ¿Por qué me mantienen bajo arresto domiciliario cuando no fui acusado en ningún país, cuando nunca fui un fugitivo?», se preguntó.

Assange sostiene que el caso responde a motivaciones políticas tras la difusión en WikiLeaks y varios diarios de miles de cables confidenciales de la diplomacia norteamericana.

Durante la vista de tres días celebrada a principios de febrero, los abogados de Assange trataron de demostrar que su cliente no sería sometido a un juicio justo en Suecia, donde según ellos se convirtió en el «enemigo público número uno» a raíz de unas declaraciones del primer ministro Fredrik Reinfeldt. Reinfeldt lamentó que «los derechos de las mujeres y sus puntos de vista reciban tan poca atención cuando se trata de este tipo de cuestiones».

Unos 20 partidarios del fundador de WikiLeaks se congregaron ayer por la mañana ante el tribunal, unos con pancartas que rezaban «mantengan libre la libertad», otros vestidos con un equipo de gimnasia naranja como el que visten los presos de Guantánamo, donde los abogados de Assange temen que su cliente termine un día.

Estados Unidos estudia desde hace meses la manera de acusarlo formalmente de espionaje, pero hasta ahora tampoco formuló ningún cargo contra él.

Agencias EFE y AFP

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