Para la oposición, el mandatario violó la ley, alentó a capturar más estadounidenses, negoció con terroristas y sacó de Guantánamo a cinco prisioneros que tienen las manos manchadas de sangre estadounidense.
El primero en arremeter contra Obama fue el senador John McCain: "Quiero saber qué medidas se tomaron para asegurar que estos sanguinarios terroristas no vuelvan a luchar contra Estados Unidos o se involucren en actividades que puedan dañar las perspectivas de paz y seguridad en Afganistán", dijo. El intercambio podría tener consecuencias sobre "el resto de nuestras fuerzas y sobre todos los estadounidenses", advirtió inmediatamente después el presidente de la Comisión militar de la Cámara de Representantes, Howard McKeon.
| Agencias ANSA y AFP |


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