24 de septiembre 2010 - 00:00

“Asesinatos” artísticos convulsionan San Pablo

San Pablo - Las fantasías de un artista brasileño sobre la posibilidad de asesinar a su presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, a George W. Bush o al papa Benedicto XVI, desataron una enorme controversia antes de la apertura de la Bienal de San Pablo.

La serie «Enemigos» consta de nueve autorretratos al carbón del artista Gil Vicente, con escenas imaginarias en que asesina a líderes mundiales, se convirtieron en el centro de un feroz debate, en el que la Orden de los Abogados pide la retirada de las obras de la Bienal, que comienza mañana. «Alegan que es una apología de un crimen, una apología del crimen. ¿El robo de dinero público no es un crimen? ¿Entonces los reportajes en televisión son una apología del crimen? ¿Sólo mis trabajos son una apología?», dijo Vicente, visiblemente indignado, en una entrevista. El artista y los organizadores de la Bienal insisten en que las obras deben ser exhibidas en una de las muestras principales, como estaba planificado, a pesar de la polémica. «Querían retirar las obras. No, de ninguna forma. ¿Por qué retirarlas? Las personas precisan ver eso», insistió al destacar que se trata de una cuestión de libertad artística.

Para la Orden de los Abogados de Brasil, sin embargo, la exhibición pública de las obras ha cruzado los límites. «Aunque una obra de arte expresa libremente la creatividad de su creador, sin límites, deben existir límites para la exhibición pública», sostuvo la entidad en una nota en que pidió a los organizadores la retirada de la serie de retratos.

Los responsables de la Bienal rechazaron el pedido y alegaron en una nota: «Una calidad fundamental de nuestra institución es su independencia de selección y libertad de expresión. Las obras exhibidas no reflejan la opinión de los curadores de la muestra ni de la Fundación Bienal».

Entre los líderes y personalidades «ejecutados» por el pintor aparecen también el ex primer ministro israelí Ariel Sharon, el ex secretario general de la ONU Kofi Annan y el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad. La imagen más fuerte es en la que aparece degollando con un cuchillo a un Lula atado a una silla. En otro lienzo, Vicente aparece apuntando por detrás a la cabeza del ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).

De acuerdo con el artista, el grotesco método de asesinato de Lula no refleja un problema personal. Originalmente, dijo, la idea era usar armas diferentes en cada asesinato, pero después de Bush y Lula decidió utilizar una pistola en el resto de la serie.

Vicente contó que la idea surgió ante su «decepción» con los líderes mundiales, a quienes ve como los responsables por tantos males que afectan a mucha gente en todo el mundo.

«Como matan a tanta gente, sería un favor matarlos a ellos, ¿entiende? ¿Por qué personas del poder y de la clase alta no mueren?», dijo. El artista añadió que si alguien quisiera comprar una obra tendrá que adquirir toda la serie de nueve retratos a unos 260.000 dólares, porque no estarán disponibles individualmente.

Agencia AFP

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