18 de marzo 2010 - 00:00

Ausencias de miércoles

Fue un miércoles de ausencias. Néstor Kirchner faltó a la primera sesión ordinaria de la Cámara de Diputados donde el oficialismo debía defender un DNU de su esposa. Amado Boudou, que venía de dejar plantados a los legisladores de la Comisión de Finanzas, no concurrió a la audiencia con el gobernador santafesino, Hermes Binner, en la Corte Suprema de Justicia, por los fondos de la coparticipación. En el Senado, Carlos Menem volvió a defraudar a la oposición; no asistió a la sesión donde se iba a modificar el reparto de lo recaudado con la ley del cheque y paralizó una vez más el funcionamiento de la Cámara alta, que tampoco pudo ratificar a Mercedes Marcó del Pont al frente del BCRA. Mauricio Macri no fue la excepción y faltó al acto por un nuevo aniversario al ataque terrorista a la Embajada de Israel.

Como si la Argentina fuera Suiza, donde no hay conflictos ni grandes temas por resolver, los políticos por desidia, irresponsabilidad o desinterés ya no lucen hiperexcitados u obsesionados con su trabajo. Kirchner se fue a Necochea a un acto con Hugo Moyano, Daniel Scioli y radicales K. Ni siquiera los u$s 4.382 millones de reservas del BCRA que el Poder Ejecutivo gasta por decreto valieron la pena para cumplir el mandato popular del electorado de la provincia de Buenos Aires. Boudou envió a funcionarios subalternos del Ministerio de Economía y plantó tanto a los magistrados de la Corte Suprema como al gobernador Hermes Binner. Menem avisó a último momento que tenía turno con el médico y dejó sin quórum la primera sesión ordinaria del Senado, potenciando la interna entre radicales y peronistas disidentes, quienes la semana pasada habían accedido a ubicarlo en comisiones clave con tal de que el riojano votara con el arco antikirchnerista. Y Macri, que se había enfrentado con el Episcopado de Jorge Bergoglio por su defensa del matrimonio homosexual, ayer plantó a la comunidad judeoargentina en una de sus fechas más sensibles. El ausentismo de la clase política podría dar lugar a nueva legislación. Ayer, la senadora por Salta, Sonia Escudero, propuso que se apliquen sanciones ante la falta de quórum para garantizar el funcionamiento de la Cámara. La senadora del peronismo disidente reclamó «que se aplique una multa equivalente al 20% de la dieta de los senadores por cada inasistencia, sanción que está prevista en el reglamento del Senado». Los legisladores incluso podrían ser obligados a asistir a través de la fuerza pública.

Dejá tu comentario