17 de diciembre 2014 - 00:00

Australia fustiga a sus autoridades por ignorar la amenaza

El primer ministro australiano ,Tony Abbott, y su esposa Margaret depositaron flores en el memorial de las víctimas del atentado, en las inmediaciones de la cafetería en Sídney.
El primer ministro australiano ,Tony Abbott, y su esposa Margaret depositaron flores en el memorial de las víctimas del atentado, en las inmediaciones de la cafetería en Sídney.
 Sídney - El Gobierno australiano fue blanco ayer de numerosas críticas por la falta de vigilancia al iraní Mon Haron Monis, perpetrador de la toma de rehenes en un café de Sídney el lunes, sobre quien pesaba un pedido de extradición de hace 14 años por parte de las autoridades de Irán.

Monis estaba en libertad bajo fianza aunque pesaban graves cargos contra él, entre ellos 40 delitos por presuntos abusos sexuales y estar implicado en el asesinato de su exesposa. Además, Irán pidió hace 14 años su extradición, pero Australia se negó a entregarlo, informó el portal de la cadena BBC citando al jefe de la Policía iraní.

Ayer, el primer ministro australiano, Tony Abbott, admitió que el hombre que durante 16 horas mantuvo a 17 personas rehenes en el café Lindt en Sídney, un hecho que se saldó con tres muertos, no estaba en una lista de vigilancia pese a sus antecedentes. Monis era un individuo profundamente trastornado que "buscó asociarse con el culto a la muerte del EI (Estado Islámico)", señaló el premier a la prensa.

Entre otras cosas, el refugiado iraní había sido acusado de enviar cartas ofensivas a las familias de los soldados australianos muertos en Afganistán, según los medios.

Al ser preguntado acerca de por qué Monis estaba libre y ni siquiera era vigilado, Abbott respondió: "Es la misma pregunta que nos hicimos en la reunión de hoy del comité del Consejo de Seguridad Nacional".

Pese a ello, el primer ministro argumentó que "incluso aunque este individuo enfermo y trastornado hubiese estado a la cabeza de nuestra lista de vigilancia, incluso aunque se lo hubiese vigilado 24 horas, este incidente podría haber ocurrido de todas formas".

El primer ministro del estado de Nueva Gales del Sur, Mike Baird, añadió que ordenó una investigación acerca de por qué Monis estaba libre bajo fianza.

El hombre, que había emigrado a Australia como refugiado en 1996, fue abatido y también murieron dos rehenes, una abogada de 38 años y madre de tres hijos que habría tratado de proteger a una amiga embarazada, y el gerente del café, de 34 años, quien según los medios podría haber tratado de quitarle el arma al atacante en un momento en que éste parecía estar dormido.

Agencias DPA y ANSA

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