"Bancos del exterior incentivan blanqueo; si no cierran cuentas"

Edición Impresa

ENTREVISTA A CÉSAR LITVIN. "EUROPEOS PRINCIPALMENTE, SI NO DECLARAN , DARÁN 60 DÍAS A QUE SE VAYAN" - Destaca una falencia del plan oficial: no permitir el cómputo de los pasivos en el monto a blanquear. Las claves del día después.

 Datos relevantes sobre la marcha del blanqueo, y no menos importante, lo que pasará después de su cierre, aportó a Ámbito Financiero César Litvin. "La actitud que han tomado los bancos, principalmente los europeos, es incentivar a los contribuyentes a que entren al blanqueo; y si no entran, le dan 60 días para que se vayan" señala. Socio del estudio Lisicki, Litvin y Asoc., y habitual conferencista en foros de temas tributarios mostró algunas flaquezas del plan oficial, aunque se mantiene muy optimista sobre su resultado.

Periodista: ¿Cómo está viendo el blanqueo?

César Litvin: Creo que todavía no es el momento como para evaluar si el blanqueo es o no es exitoso. El plazo que ya venció para los bonos de tres años no era un termómetro adecuado porque era un bono que no generaba ningún tipo de interés. Creo que en octubre va a haber un leve repunte respecto a los que iban a exteriorizar dinero fijo, en efectivo, que es el que menos riesgo tiene dado que puede guardarse en una caja de seguridad o en un banco porque son montos chicos. Algunos bancos han puesto localmente verdaderos obstáculos en la apertura de estas cuentas. Hay bancos que han pedido información que es descabellada, por ejemplo, porcentajes de evasión, en qué períodos fiscales fue la evasión, en qué fue invertido, algo que ni el Gobierno pedía. Noviembre creo que va a ser un mes muy bueno; hay gente que está terminando de preparar todo, está especulando un poco con el tipo de cambio y también influyen las normas aclaratorias.

P.: ¿Qué falencias observa en la propuesta?

C.L.: El gran error es el impedimento de cómputos de pasivos, es decir, si un contribuyente compró inmuebles en el exterior con deuda, ese pasivo no se lo permite contemplar en el blanqueo. Eso está mal porque, al ser un impuesto, éste tiene que medir la capacidad económica. No es lo mismo alguien que lo haya comprado con o sin pasivo. La misma situación es para todas las inversiones en sociedades operativas en el exterior, donde se tienen activos y pasivos grandes, que en general son intermediarias, y patrimonios netos chiquitos. Si se hace pagar sobre el activo es una fortuna. El resto es positivo, superador respecto a otros blanqueos y permite jugar mediante distintas opciones y plazos.

P.: Algunos banqueros sostienen que no es mala alternativa el bono de más largo plazo, el de 7 años, por su tasa de descuento. O los fondos comunes.

C.L.: Así es. La gran incógnita de este bono a siete años es qué va a pasar con la Argentina. Una opción interesante son los fondos comunes de inversión, que le sirve a quien no es experto y que hoy tienen sus ahorros en carteras muy tradicionales de poco rendimiento. El fondo común de inversión tiene la ventaja de que se puede entrar al régimen con costo cero, tiene que haber una inversión mínima de u$s250.000, 5 años con el capital inmovilizado, pero la renta se puede ir cobrando, y hay fondos que aseguran un 6%, un 8%. Hay varios fondos que están pensando que van a dar una TIR promedio de un 12% al 18% anual. Creo que es interesante, porque alguien que tiene el dinero depositado en el colchón, en una caja de seguridad o una inversión de poca rentabilidad, se le presenta la oportunidad de que el dinero no declarado se convierta en declarado y va a poder generar un rendimiento muy importante. El plazo de los fondos para adherir al blanqueo vence el 31/12, pero uno puede entrar y arrepentirse y salir ahora o en marzo. Si sale ahora paga el 10% que dejó de pagar y si sale en marzo, el 15%.

P.: Siempre depende quién está detrás del fondo...

C.L.: Sí, hay un fondo que creo que lo está haciendo Eduardo Costantini, otro Allaria Ledesma y hay un fondo de energías renovables del Grupo Pampa. Creo que lo mejor es hacer un mix, que está permitido por la ley. Una parte se utiliza en el bono mágico, de los cuales estoy inmovilizando un tercio, y libero otros dos tercios para los fondos comunes de inversión y, si quiero, pago el impuesto del 10%. No es una política estándar decir que a todos les va el 10% o a nadie. Depende de la edad. Hay gente mayor que sabe que esa plata no la va a usar y le sirve el bono porque sabe que sus herederos no lo van a gastar rápido. Ahora, la gente que sabe trabajar bien su propio portafolio paga el 10%, que es el precio de la libertad.

P.: Yendo al día después, entran en vigencia los acuerdos de intercambio de información con los países europeos, incluido Suiza. Esa es la amenaza.

C.L.: El real fundamento de por qué hay que entrar en este blanqueo es ése. En el resto de los blanqueos, los contribuyentes declaraban lo que tenían ganas y el resto lo dejaban en una cuenta en el exterior. La AFIP en muy poco tiempo va a tener información de todos los activos financieros que andan por el mundo. Incluso, en un lapso no muy extenso, con Estados Unidos.

P.: Pero en el caso de EE.UU. hace falta que el Congreso norteamericano apruebe la ley. Eso demora tiempo...

C.L.: No va a ser en 2017, pero en 2018 o 2019 Estados Unidos va a tener un tratado en conjunto con la Argentina, que ya lo tiene con 62 países. Es importante porque decían que EE.UU. sólo pedía y no le daba información a nadie. Pero hace unos años empezó a hacerlo recíproco. Por eso el FATCA (Foreign Account Tax Compliance Act) es con o sin reciprocidad.

P.: ¿Y brindarán información de bancos?

C.L.: Sí, pero hay que tener en cuenta que el acuerdo con la OCDE, donde ya hay 104 países, actúa de una manera que hay que precisarla bien. En primer lugar, el acuerdo de 55 países, donde está Argentina, es un acuerdo donde el primer intercambio se va a dar en septiembre de 2017, es decir, dentro de 11 meses. Pero toman como saldos preexistentes los de diciembre de 2015, o sea que ya están en la base de datos diciembre de 2015 y apertura de nuevas cuentas. Luego, los países que entran en 2018 toman saldos preexistentes al 31 de diciembre de 2016, con lo cual cambia mucho el panorama, porque si bien se van a dar en 2017 o 2018, van a haber saldos previos. Argentina entra en 2017, ya reglamentó su intercambio de información como dador de información el día 28 de diciembre de 2015 a través de la Resolución General 3826. Y si bien la OCDE sugiere en el caso de personas jurídicas relevar datos desde cuentas anteriores de u$s 250.000, la Argentina va a informar las que sean superiores a u$s 100.000. Pero para las personas físicas no habrá mínimos.

P.: Hay amenazas de bancos del exterior a sus clientes a que den pruebas de que el dinero está declarado...

C.L.: Hay un cambio en el mundo, que tiene que ver con que las entidades financieras y con las responsabilidades que se están ajustando respecto al lavado de dinero. Hoy los bancos están siendo mucho más exigentes con todo su departamento de "compliance" respecto al origen de los fondos, si son lícitos o no. Terminado el blanqueo, en la Argentina va a ser muy difícil mantener cuentas que no estén declaradas por los contribuyentes en su lugar de origen. La actitud que han tomado los bancos, principalmente los europeos, es incentivar a que entren al blanqueo. Y si no entran, le dan 60 días para que se vayan. Este sinceramiento es distinto a los otros. Los bancos han cambiado de actitud, cada vez que reciben dinero preguntan de dónde viene. Cada vez que tienen que transferir dinero piden muchísimas explicaciones; esto antes no sucedía.

P.: ¿Algunos pueden hacer donaciones para que blanquee un familiar?

C.L.: Acá hay dos artículos muy importantes -38 y 39-. El 38 permite regularizar testaferros y regularizar situaciones familiares, es decir, cuentas que están a nombre de todo un grupo familiar y es de uno o de otro. Permiten establecer quién es el verdadero dueño, teniendo en cuenta que el organismo fiscal no pregunta el origen de los fondos, uno podría realizar ya en vida distribuciones familiares. Y el artículo 39 es importante también porque todos los activos que estén en el exterior con estructuras jurídicas, llámese panameñas, BVI (Islas Vírgenes Británicas) u otras, se permite elegir entre tres opciones. Se declara a las estructuras como accionistas, declaro a los bienes que tienen estas estructuras a nombre de la persona en Argentina sin necesidad de desarmar la estructura en el exterior; y, por último, se puede hacer un mix. Un comentario muy importante. Este régimen de exteriorización, que va a ser exitoso, no tengo dudas, hay que tener cuenta antes de entrar la planificación fiscal futura. Mucha gente toma en cuenta el 10%, pero hay que tener calculado que va a empezar a pagar por esto que exterioriza. Eso es muy importante dependiendo si declaro un mix, una estructura o bienes. Por ejemplo, el inmueble que está en la sociedad en el exterior a mi nombre, si lo vendo no pago en la Argentina porque no soy habitualista. No hay que despreciar la planificación fiscal, y ésta tiene que tener un análisis previo antes de apretar el "enter".

Entrevista de Guillermo Laborda

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario