29 de junio 2010 - 00:00

BCRA cumple metas, pero expansión llega al 25%

Mercedes Marcó del Pont
Mercedes Marcó del Pont
Pese a los pronósticos negativos de buena parte del mercado, el Banco Central consiguió cumplir con las metas estipuladas en el Programa Monetario. Lo logró, incluso, por un margen más amplio que el esperado.

Sin embargo, este comportamiento dice poco en lo que se refiere al rol del Banco Central en relación con uno de los temas que más acucia a los argentinos: la aceleración inflacionaria.

En realidad, si se observan algunos datos con mayor detenimiento, surge que el BCRA en realidad acompaña el proceso de aumento de precios que se vive en la Argentina. No lo acelera, pero -por cierto- tampoco lo ralentiza.

Variables

Es conveniente repasar el comportamiento de algunas variables monetarias cuando se está por terminar el primer semestre del año:

Según el Programa Monetario, el M2 (es decir, la suma de la base monetaria más cuentas corrientes y cajas de ahorro) no debía sobrepasar los $ 209.132 millones a fin de junio.

De acuerdo con los últimos datos del BCRA, este agremonetario se ubica en $ 204.200 millones, o sea que aún tiene un margen de casi $ 5.000 millones adicionales para llegar a ese nivel. El incremento máximo previsto del M2 para todo el año es del 19% según quedó estipulado en la anterior administración del BCRA, bajo la presidencia de Martín Redrado.

Pero a pesar de este control monetario, la realidad es que la base monetaria está creciendo a un ritmo del 25,5% interanual y que el dinero en poder del público lo hace a más del 23,5%. Esto demuestra que está lejos el escenario de descontrol monetario que vaticinaban algunos analistas tras la llegada de Mercedes Marcó del Pont al Central. Pero el principal rol de la institución es, en todo caso, evitar mayores desbordes de precios, pero con poca injerencia real en la fijación de una política antiinflacionaria.

No difiere mucho, al menos desde el punto de vista del manejo de los agregados monetarios, este Banco Central con Marcó del Pont respecto del manejo que en su momento tenía Redrado. Este último también enfatizaba que en la pelea contra la inflación la evolución de los agregados monetarios era apenas una variable, que debía conjugarse con la política fiscal y de ingresos (es decir, aumentos salariales).

La gestión de Marcó del Pont precisó de algún grado de ayuda para cumplir con las metas. En el primer trimestre fue un trasvasamiento de $ 6.000 millones del sector público de depósitos en cajas de ahorro a plazo fijo lo que permitió cumplir con el M2. En este trimestre no es necesario semejante movimiento, aunque en lo que va de junio hubo un sugestivo de $ 1.600 millones de depósitos a la vista del sector privado a plazo fijo por casi el mismo monto.

Sin embargo, hay dos claves que explican que en este período se haya podido cumplir con las metas monetarias.

Títulos

El más importante es la gran emisión de Lebac y Nobac para absorber los pesos emitidos por la fuerte compra de dólares que llevó adelante el Banco Central (con la consiguiente emisión de pesos). Un dato contundente: hace un año, el stock de estos títulos llegaba a $ 33.000 millones, ahora pasó a $ 57.000 millones, un salto del 73% en 12 meses.

La otra razón que permitió a Marcó del Pont estar en línea con lo previsto está relacionado con haber transferido un mínimo monto de utilidades al Gobierno. Fueron sólo $ 1.500 millones en febrero, pero las ganancias de 2009 ascendieron a $ 23.500 millones. Pero se estima que en el segundo semestre aumentará la presión oficial para que el BCRA envíe la mayor parte de estas utilidades a la Tesorería: será emisión pura, que demandará un fuerte esfuerzo adicional de absorción. Pero el tema aún ni siquiera fue discutido entre los funcionarios del Central y los del Ministerio de Economía.