9 de marzo 2010 - 00:00

Bicameral de los DNU, al borde del desempate

Julio Cobos
Julio Cobos
El Gobierno de Cristina de Kirchner está a punto de garantizarse la posibilidad de gobernar hasta 2011 sobre la base de decretos de necesidad y urgencia que no podrán ser rechazados por el Congreso. En medio de una feroz disputa entre oficialistas y opositores por el DNU que habilita el pago de deuda con reservas surge esta nueva paradoja institucional: consenso para que el kirchnerismo controle el quórum de la Comisión Bicameral encargada de dictaminar sobre los decretos presidenciales.

Anoche, el radical Gerardo Morales admitía que la Comisión Bicameral Permanente de Seguimiento del Trámite Legislativo, más conocida como la Bicameral de los DNU, quedaría empatada en su integración con ocho legisladores oficialistas y ocho opositores, aunque la presidencia de ese cuerpo quedaría a cargo de la Unión Cívica Radical que impulsa al diputado Rubén Lancetta. El presidente sería el encargado de desempatar las votaciones, pero el kirchnerismo, al tener la mitad de los representantes, estará en condiciones de hacer caer el quórum y paralizar el funcionamiento de la Bicameral. De ese modo, cualquier DNU de Cristina de Kirchner conservaría su vigencia. El kirchnerismo estaba anoche dispuesto a conceder el control del quórum estableciendo una mayoría especial. La oposición desactiva así la ofensiva lanzada hace menos de una semana, el miércoles pasado, en la sesión preparatoria del Senado, cuando en el recinto votó una nueva composición de la Bicameral de los DNU con mayoría antikirchnerista. Julio Cobos se negó a firmar esa resolución ya que, en rigor, esa comisión se había constituido en diciembre del año pasado con paridad de integrantes entre kirchneristas y opositores. El vicepresidente no quiso violar el reglamento del Senado ni la teoría de los actos propios, que lo podría exponer a una acción judicial de la Casa Rosada.

Para evitar que el oficialismo controle el quórum en esa comisión, la única opción que les quedará a los bloques anti-K es modificar la Ley 26.122 que regula la aprobación en el Congreso de esos instrumentos del Poder Ejecutivo. A propuesta de la peronista disidente Graciela Camaño, se eliminaría la sanción ficta y, en caso de transcurrir 30 días sin que el Poder Legislativo se expida sobre un DNU, éste caería automáticamente.

El DNU 298/10, que reemplazó al Fondo del Bicentenario, sería comunicado al Congreso recién mañana, 48 horas antes de que venza el plazo que tiene el Gobierno para someterlo a debate en la Comisión Bicameral del Congreso. El senador Luis Petcoff Naidenoff (UCR), a cargo de ese cuerpo, podría convocar este mismo miércoles a sus pares para dictaminar sobre el nuevo decreto, por lo que el pleno del Senado recién estaría en condiciones de rechazarlo la semana próxima.

Así, el kirchnerismo se aseguraría al menos 10 días más hasta el tratamiento en el recinto del Fondo de Desendeudamiento. El jefe de los senadores kirchneristas, Miguel Pichetto, acercó una contraoferta a Morales que consiste en redactar una ley, pero en los mismos términos del DNU 298/10, es decir aprobando el uso de reservas del Banco Central para el pago de deuda de tenedores de bonos privados, pero sin introducir modificaciones en la Ley de Presupuesto 2010 donde ese gasto ya está contemplado a través de otras partidas que serían reasignadas a gusto del Poder Ejecutivo.

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