La Paz - Cientos de ahorristas se concentraron ayer en las afueras de la casa central y en algunas sucursales del Banco Fassill de Bolivia, entidad intervenida por las autoridades financieras, que aseguraron que los depósitos están garantizados aunque habrá demoras para su devolución.
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Bolivia intervino uno de los mayores bancos del país por mala gestión en medio de caída histórica de reservas
Algunos de los directivos de Fassil fueron detenidos por supuestos delitos financieros que no fueron revelados. Los ahorristas protestaron ayer frente a las puertas de las 185 sucursales.
Según informó el Ministerio de Economía, los depósitos del público en el Banco Fassil ascienden a unos 2.700 millones de dólares.
La Autoridad del Sistema Financiero (ASFI) boliviano intervino el miércoles al Fassil y dispuso la suspensión de todas las operaciones por 30 días, mientras algunos de los directivos de la entidad fueron detenidos anoche acusados de delitos financieros.
El operativo se realizó de manera simultánea en varias ciudades del país y participaron decenas de policías para resguardar las 185 agencias del Banco Fassil, según el reporte de las autoridades.
Ante ese panorama, varios cientos de ahorristas se movilizaron hacia las puertas del banco para protestar por la imposibilidad de retirar su dinero, una dificultad que, según contaron al sitio del diario El Deber, tienen hace semanas.
Algunos testimonios detallaron que ante la insistencia, el banco a veces entregaba sumas casi absurdas, como 50 o 100 bolivianos, de cuentas de ahorristas que tenían miles de dólares guardados.
Varios se quejaron, además, por la falta de información y la incertidumbre sobre qué pasará con sus ahorros, aunque las autoridades prometieron para la semana próxima una salida, después de pasar la cartera de clientes a otras entidades.
El director de la ASFI, Reynaldo Yujra, informó que la próxima semana se iniciará un proceso de adjudicación, para que otras entidades financieras se hagan cargo de la cartera de depósitos y créditos del Fassil, lo que significa que los depósitos de los clientes pasarán a otros bancos.
“Los ahorros que en este momento están en esta entidad financiera intervenida van a ser transferidos a las entidades financieras que sean ganadoras (del proceso de adjudicación). En caso de ser necesario, tenemos un fondo de protección del ahorro, que también puede entrar como una parte a cubrir”, afirmó Yujra, citado por Unitel.
Precisó que, por el tamaño del banco, es imposible que una sola entidad financiera se haga cargo de todos los ahorros, por lo que debe encararse una adjudicación múltiple.
Policías de diferentes unidades operativas debieron proteger las oficinas del Banco Fassil para mantener alejados a los ahorristas que buscaban retirar aunque más no fuera una parte de su dinero.
La ASFI detalló que recién este mes se recibieron denuncias -un total de 61- sobre la imposibilidad de retirar los fondos depositados.
“El banco tenía la obligación de devolver el recurso requerido, pero no lo hizo porque no tenía suficiente liquidez. Producto de las denuncias iniciamos la inspección, exigimos documentación y explicaciones y el informe de la entidad fue que no contaban con los recursos”, explicó Yujra.
El funcionario remarcó que el sistema financiero boliviano “goza de buena salud” y que el Banco Fassil es un caso “específico y puntual”.
“Este aspecto es focalizado, específico, puntual en esta entidad financiera (Banco Fassil). El sistema financiero en general goza de buena salud, tiene fortaleza, es robusto y muy confiable”, subrayó, en conferencia de prensa, según la estatal agencia ABI.
En la misma línea, Yujra resaltó que el sistema financiero local muestra “señales de crecimiento en todas las variables; es decir en cuanto a depósitos, créditos, liquidez, solvencia y rentabilidad”.
“Por esa razón, el ciudadano boliviano tiene que estar seguro de que el sistema financiero va a permitir administrar sus recursos”, sostuvo.
La ASFI ratificó que los ahorros de los depositantes de esta entidad están protegidos en el marco de la Constitución y de la Ley 393 de Servicios Financieros.
Por orden de la fiscal Carmen Guzmán Saldías varios directivos -no se especificó el número- fueron detenidos anoche por la presunta comisión de delitos financieros, y pasaron la noche en dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de la ciudad de Santa Cruz.
La medida se tomó después de que una fuerte caída de reservas del banco central generaron temor entre ahorristas, que se volcaron a las casas de cambio e hicieron largas colas para comprar dólares.
La semana pasada la agencia S&P Global bajó su calificación para la deuda soberana de largo plazo de Bolivia a “B-”, desde “B”, por un deterioro de su liquidez externa, y además la colocó en perspectiva negativa, por lo que el país arriesga un nuevo recorte en los próximos 12 meses.


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