"Se parece más a un jugador de truco que a un juez. Cuando se dice que un juez es tiempista, en realidad se está diciendo que es tramposo porque los tiempos están en el Código y no en las situaciones políticas". Con esa frase, el exvicepresidente Amado Boudou remató su pedido de recusación al juez Ariel Lijo en la declaración indagatoria a la que había sido llamado ayer, ya excarcelado por orden de la Cámara Federal que revocó la decisión del magistrado de dictar su prisión preventiva y destacó que nunca resolvió su situación procesal. La cuestión dio argumentos para que el exministro de Economía insista con apartar al juez alegando "falta de imparcialidad" debido a la detención de 70 días que terminó atravesando. La decisión sobre si Lijo continúa o no al frente de la investigación tendrá que dirimirla la Cámara de Apelaciones una vez que se reanude la actividad en tribunales. El exfuncionario anticipó que declarará una vez que el juez será reemplazado por haber sido "arbitrario" en su accionar.
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