10 de enero 2012 - 00:00

Brando y Kerouac, una propuesta no realizada

Jack Kerouac
Jack Kerouac
Nueva York - Jack Kerouac le propuso en 1957 a Marlon Brando -que por entonces ya había filmado «Un tranvía llamado deseo» y «Julio César»- realizar una película sobre su novela «On the road» (En el camino), recién publicada y rápidamente convertida en manifiesto de la «generación beat». Kerouac, amigo de William Burroughs y Allen Ginsberg, dos años más joven que Brando, le escribió sin complejos de inferioridad al actor, que con 33 años ya conocía un enorme éxito.

«Querido Marlon, quisiera pedirte comprar los derechos de En el camino para hacer una película. No te preocupes por la estructura del libro, sabría comprimir y reorganizar la trama lo suficiente como para hacer un film de una estructura perfectamente aceptable», escribió Kerouac en una carta descubierta en 2005 y subastada por Christies. «Adelante, Marlon, no te quedes de brazos cruzados y responde», escribió Kerouac, pero al menos por lo que se sabe hasta ahora Brando nunca respondió al pedido de hacer juntos la película, con ambos como protagonistas y pese al interés de Warner Bros. como productora.

El escritor, desde Orlando, escribió a Brando que haría un guión del film «convirtiéndolo en un viaje único en lugar de una serie de viajes de una costa a otra, como sucede en la novela, un viaje de ida y vuelta que parte de Nueva York, pasa por Denver, llega a Frisco (Nuevo México), Nueva Orleans y luego nuevamente Nueva York».

«Ya me veo los bellos encuadres que se podrían hacer con la cámara sobre el asiento delantero del auto que muestra el camino, día y noche, corriendo frente al parabrisas, mientras Sal y Dean charlan entre ellos», siguió la carta. «Quería que hicieras el papel de Dean porque él (como sabes) no es uno de los locos a los que les gusta viajar, andar temerario, sino un auténtico irlandés sensato (en realidad un jesuita. Tu harás a Dean y yo haré a Sal (así me dijo la Warner) y te mostraré cómo se comporta Dean en la vida real, algo que no podrías imaginar sin una buena imitación».

«En realidad -agregaba- podríamos ir a verlo a Frisco, o hacerlo venir a Los Angeles, todavía es un verdadero desesperado pero ahora se reconcilió con la parte final de su vida y recita el Padrenuestro con sus niños por la noche, como verás cuando leas la pieza Beat Generation».

En la larga carta el escritor explicaba: «Quiero ser libre de escribir lo que me pasa por la cabeza y libre de darles algo de comer a mis amigos cuando están hambrientos y no preocuparme por mi madre. Entre otras cosas mi próxima novela, Los subterráneos, saldrá en Nueva York en marzo y habla de la historia de amor entre un muchacho blanco y una muchacha negra, una historia de moda en síntesis».

«Algunos de los personajes presentes en el libro los conociste en el Village (Stanley Gould, por ejemplo). Se lo podría poner en escena fácilmente, mucho más que En el camino».

Kerouac se dirige a Brando imaginando tener mucho en común con el actor crecido con las lecciones de Lee Strasberg en el Actors Studio de Nueva York. «Lo que quisiera es renovar el teatro y el cine en Estados Unidos, darles un toque de espontaneidad, remover el preconcepto de la situación y hacer que la gente se sienta hervir la sangre como si fuera la vida real. Esto es lo que entiendo por poner en escena: no una trama en particular, no un significado en particular, sino solo el todo en que son las personas. Todo lo que escribo lo hago imaginándome ser un ángel que vuelve a la Tierra y la ve con ojos tristes, tal como es. Sé que apruebas estas ideas. Cuando sea rico, además, me gustaría hacer grandes films franceses en Estados Unidos. El cine y el teatro norteamericanos, en este momento, son un dinosaurio fuera de moda, que no se benefició con las mejoras de la literatura».

«Si la idea te gusta -concluyó- arreglemos para vernos en Nueva York la próxima vez que pases, o bien en Florida donde estoy, pero lo que realmente cuenta es hablar del tema, porque tengo la impresión de que puede nacer algo realmente grande».

Agencia ANSA

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