En medio de la dura pulseada en la Corte nacional de María Eugenia Vidal con el resto de los gobernadores en pos de la millonaria actualización del Fondo del Conurbano, desde algunos distritos exploran un acercamiento con Buenos Aires para comenzar a esbozar algún tipo de salida política a la encrucijada, como reclama el grueso de los mandatarios.
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En esa línea, circuló fuerte ayer en algunos despachos del interior la versión sobre un potencial encuentro en las próximas horas -podría ser hoy, en tierra porteña- entre los ministros de Economía de tres provincias grandes: la propia Buenos Aires -motor del reclamo judicial-, Córdoba y Santa Fe.
Pero primó fuerte el hermetismo, y desde las administraciones de Vidal, del peronista Juan Schiaretti y del socialista Miguel Lifschitz no confirmaron el cónclave, que de concretarse involucraría al bonaerense Hernán Lacunza, al cordobés Osvaldo Giordano (hoy Córdoba presentará en la Corte su contestación a la demanda) y al santafesino Gonzalo Saglione.
Un cacique de un distrito peronista afirmó anoche ante Ámbito Financiero que en esa potencial reunión los funcionarios bucearían la posibilidad de un acercamiento de posiciones con Buenos Aires.
Ello, en medio del reclamo de los gobernadores de encarrillar la pulseada en el Congreso, para que la discusión de una reforma fiscal le garantice más fondos a Buenos Aires, pero también al resto de las provincias. La que perdería en ese caso parte de la torta sería Nación.
Ante la escalada de tensión entre los mandatarios -desde principios de agosto hubo dos cumbres, y a la última reunión asistieron 22, incluidos los de Cambiemos-, desde el Gobierno de Mauricio Macri dieron en las últimas semanas señales respecto de que, luego de que falle la Corte, buscará con los gobernadores una fórmula para que las arcas provinciales no terminen asfixiadas.
La pulseada es espinosa: la semana pasada arrancó la grilla de desembarcos de las provincias en el máximo tribunal nacional para defenderse frente al reclamo de Vidal de volarle el techo de $ 650 millones al Fondo del Conurbano -congelado desde 1996-, lo que le permitiría recibir unos $ 50 mil millones anuales en ese concepto, a valores de este año.
La letra chica de las defensas tiene matices, aunque coinciden en advertir el duro impacto que recibirían sus distritos ante un fallo pro Vidal, que derivaría en millonarias quitas de coparticipación que convertiría en inviables a sus distritos.
También apuntan a alentar la discusión de una reforma fiscal en el Congreso para incrementar la tajada de recursos coparticipables de las provincias, vía -por caso- de una mayor distribución del Impuesto al Cheque.
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