24 de febrero 2010 - 00:00

Capital: sube presión docente por salarios

Mauricio Macri ayer, con casco policial y moto de agente, en las instalaciones donde se entrena la fuerza de seguridad porteña, que utilizó para la reunión semanal de su gabinete.
Mauricio Macri ayer, con casco policial y moto de agente, en las instalaciones donde se entrena la fuerza de seguridad porteña, que utilizó para la reunión semanal de su gabinete.
Con una complicada negociación de más de doce horas con una veintena de representantes de los gremios docentes de la Capital Federal, no se logró arribar anoche a un principio de acuerdo por la suba salarial al sector. Las negociaciones continuarán hoy.

De todos modos el Gobierno porteño, que insiste con falta de presupuesto, abrió la caja para impedir la postergación del inicio de clases, pero no superó la oferta del 10% hasta junio que quedaron en estudiar las agrupaciones.

La propuesta de aumento sobre el sueldo básico a partir de marzo se agrega a reconocer el piso de $ 1.740 (unos $ 200 más que lo que actualmente cobran los docentes que recién se inician). De todos modos los gremios analizarán hoy en asamblea la aceptación definitiva. Bajo presión, con la permanencia de gremialistas en el ministerio que tiene sede en la avenida Paseo Colón, que hacían alarde de mantener «tomado» el edificio, en el Gobierno porteño estimaban algunos funcionarios que «esto termina con un aumento de impuestos». Es que si bien los fondos para conformar a los maestros y lograr el inicio de clases el lunes próximo saldrían del presupuesto actual del ministerio, luego se solicitará a la Legislatura una ampliación de las partidas ya que, el Gobierno de la Ciudad sabe que tras el reclamo de maestros sigue el de médicos y empleados municipales. La cuenta explicaba que un incremento del orden del 20%, aun escalonado, supera la recaudación anual de las tasas de Alumbrado, Barrido y Limpieza que pagan los vecinos.

Anoche el ministro de Educación, Esteban Bullrich, dejó sentados a los delegados en un cuarto intermedio para dirigirse a las oficinas del palacio municipal a explicar el estado de situación y entregarse a la matemática junto al ministro de Hacienda, Néstor Grindetti y al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta.

El propio Mauricio Macri lo había advertido durante la jornada cuando por la mañana expresó que «no está claro que empiecen las clases». El Gobierno porteño ofertó aumentar el básico tal como lo estipuló el Gobierno nacional, pero no en esa proporción hacia arriba. A cambio ofrecía aumentos en cuotas cercanos a las peticiones, pero los maestros insistían con el 23,4% de suba. En el mejor momento del debate, los maestros aceptaban el 20%,que resultó «imposible» para los funcionarios, aunque se inclinaban también por una suma fija, siempre teniendo en cuenta que no suele haber unanimidad entre las agrupaciones siendo la más dura Ademys, hegemonizada por la izquierda.

La negociación se prolongó durante toda la jornada en medio de la cual los docentes rechazaron la primera propuesta de los funcionarios por considerarla «insuficiente» y que «sólo significa un aumento del 10% al finalizar el año».

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