21 de octubre 2011 - 00:00

Carreras, el tercer tenor, develó ayer sus “Memorias”

En sus Memorias, José Carreras cuenta por primera vez el backstage de Los Tres Tenores y los Juegos Olímpicos, entre otros temas.
En sus Memorias, José Carreras cuenta por primera vez el backstage de Los Tres Tenores y los Juegos Olímpicos, entre otros temas.
Barcelona - La infancia de José Carreras en el barrio de Sants de Barcelona, su lucha contra la leucemia y lo que ocurría entre bastidores durante los momentos más importantes de su carrera son algunos de los aspectos de la vida del famoso tenor que trata el libro «Josep Carreras. Memorias a viva voz». El escritor Màrius Carol y el tenor han escrito a cuatro manos esta biografía, cuya edición en castellano y en catalán se presentó ayer en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, donde nació la pasión de Carreras por la ópera, según recordó ayer.

«El próximo diciembre cumplo 65 años y creo que es buen momento para mirar por el retrovisor e intentar explicar quién soy a partir de las vivencias que he tenido», ha dicho el tenor. Las memorias se gestaron durante las largas conversaciones que Màrius Carol y Carreras mantuvieron durante casi dos años y que Carol reunió en un volumen que recoge, en cursiva, las palabras del cantante, y en letra redonda las impresiones del escritor.

El primer capítulo relata el encuentro de Carreras con el tenor italiano Giuseppe di Stefano, justo antes del debut del primero en La Scala de Milán. Carreras tenía entonces 28 años y recuerda especialmente aquel encuentro porque Di Stefano es su «mayor ídolo», según dijo, por encima de otros grandes personajes que admira, como «Frank Sinatra o Lionel Messi». Tras este primer capítulo, Carol recoge una anécdota relacionada con un Rolls-Royce descapotable que da pie a expresar sus impresiones sobre el gran mito.

«Es un hombre apasionado, generoso, que tiene una gran memoria, una cabeza muy bien ordenada y que no le gusta ofender ni pisar a nadie», sostuvo Carol. Según se narra en la biografía, el tenor catalán descubrió su inclinación por el canto durante la proyección de «El gran Caruso» en un cine de su barrio al que acudió siendo niño.

«Los amantes de la ópera conocen mi trayectoria, pero aquí cuento cosas que me pasaron durante la aventura de crear Los Tres Tenores o cuando asumí la dirección musical de los Juegos Olímpicos, que nunca había contado públicamente», puntualizó el cantante.

La forma en la que Carreras contactó con Andrew Lloyd Webber y cómo el músico británico compuso la canción de los Juegos Olímpicos durante una velada en su casa son algunas de las historias inéditas de lo que pasaba entre bastidores durante algunos de los momentos más intensos de la vida profesional del tenor.

En lo que se refiere a la vida privada, los capítulos dedicados a la leucemia son «los más emotivos», según Carol, que ha mencionado «el momento en el que Carreras salió del hospital tras diez meses de tratamiento y cantó en la ducha para comprobar el estado de su voz». El libro finaliza con el relato de uno de los desayunos con cuchillo y tenedor que Carreras celebra mensualmente con sus amigos de la infancia en el barrio de Sants porque «demuestra que es un hombre que no olvida a sus amigos, ni tampoco sus orígenes».

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