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Carrió le llevó a Macri proyecto para limitar jueces en comisión
• CUMBRE A SOLAS EN OLIVOS.
• GARANTIZÓ PAZ EN CAMBIEMOS.
Quienes la conocen y viven su intimidad política saben que la jefa de la Coalición Cívica masculló sin protestar en público por la decisión de Macri y luego justificó, también en silencio, habida cuenta la debilidad que tiene el Gobierno para sortear las piedras que le dejó Cristina de Kirchner en el camino para, entre otros cargos, poder nominar con libertad a los miembros que deben cubrir los cargos vacantes en la Corte. Lo que se conoce como el "campo minado" que dejó en herencia el kirchnerismo y que suma entre sus peligros a la Procuración Nacional de Alejandra Gils Carbó o el jefe del AFSCA Martín Sabbatella.
Carrió sabe, porque sigue siendo hoy un pieza clave del poder parlamentario tanto para construir como para desarmar, que en las actuales condiciones el Gobierno tiene que negociar si o si en el Senado y no solo para nominar a los nuevos jueces, sino también para lograr que el recinto de esa cámara vote el retiro de los candidatos que dejó allí plantados Cristina de Kirchner: Domingo Sesín y Eugenio Sarrabayrouse.
El viernes Carrió terminó una reunión del bloque de diputados de la Coalición Cívica y a las 18:30 ingresaba a la Residencia de Olivos. Hacía algo mas de una semana que no se veía personalmente con el presidente. A Olivos fue la primera vez que ingresaba en larguísimos años.
Carrió llegó allí sin ánimo de protestas por la designación de Rosenkrantz y Rosatti que conoció antes que Macri tomara la decisión de firmar el decreto. Hace 10 días dos asesores del presidente fueron a verla en secreto para conversar sobre los problemas que le presentaba al Gobierno no poder cubrir los cargos libres en la Corte Suprema. Carrió bendijo ese día el nombre de Rosatti calificándolo como el mejor jurista que tiene el peronismo, de Rosenkrantz dijo no conocerlo en profundidad, pero si planteó la idea de llevar a la Corte a Alberto Dalla Vía.
La chaqueña no sabía ese día exactamente el camino legal que Macri pensaba para los cambios en el Corte, pero supo desde entonces que el Gobierno le estaba informando que habría movimientos.
A esa reunión le llevó un proyecto para modificar el art. 2º del Decreto-Ley 1285/58, que fija el procedimiento de selección de jueces y donde se reglamentó la posibilidad de nombrar magistrados en la Corte Suprema cuando el Congreso se encontrara en receso.
Carrió lo explicó y Macri entendió claramente el mensaje: sin moverse de su lugar de oficialista le planteó un cambio para que en el futuro no se pudieran volver a nombrar jueces por decreto.
Le aclaró a Macri que ella misma estaba convencida de la necesidad de hacer una adecuación doctrinaria de la normativa en la materia a la Constitución de 1994.
En términos generales, Macri entendió que con ese proyecto Carrió le ponía un punto a cualquier protesta interna por el nombramiento en comisión, como también existió en el radicalismo. Entiende la chaqueña que con la postergación de la jura de los jueces hasta marzo y la apertura de una negociación con el peronismo en el Senado, el tema queda superado.
Ahora, comenzará a correr la posibilidad de la modificación que propone en el artículo 2 de ese decreto-ley eliminando la chance de nombramientos en comisión en la justicia.
La armonía del encuentro siguió mas allá del proyecto con un repaso de las medidas que Macri fue tomando, casi una lectura de la agenda que vino siguiendo hasta ahora que, en soledad, el presidente le hizo a su socia.


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