- ámbito
- Edición Impresa
Castigo a partidos del ajuste y premio a los antisistema en Grecia
El conservador Antonis Samarás obtuvo un pírrico triunfo en la elección griega de ayer (arriba), y el izquierdista radical Alexis Tsipras sorprendió al obtener el segundo puesto (abajo).
Con cerca de la mitad de los votos escrutados, los conservadores de Nueva Democracia (ND) eran los más votados, pero el escaso 20,22% de los sufragios conseguidos no les permitirá gobernar por su cuenta. En segundo lugar quedó la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza) con el 15,9%, mientras que el tradicional partido socialdemócrata, Pasok, se quedó en el 13,9%, un dramático descalabro respecto de la mayoría absoluta de 2009.
Con estos porcentajes, ND conseguirá unos 112 diputados (50 de ellos como premio al partido más votado) y el Pasok se hará con 42, por lo que juntos podrían formar una alianza que sume más de la mitad de los 300 escaños del parlamento, aunque muy ajustadamente.
De este modo se reeditaría una coalición similar a la impopular alianza que ha gobernado Grecia en los últimos cinco meses bajo la batuta del exbanquero Lukas Papadimos, aunque con los conservadores como partido principal.
Sin embargo, esta combinación sólo es posible si ninguno de los tres partidos que contaban con un porcentaje apenas inferior al 3% cruza este umbral, cota indispensable para entrar el parlamento. Si lo hacen, ese equilibrio electoral precario se desharía.
«Estamos listos para formar un Gobierno de salvación nacional», dijo el líder de ND, Antonis Samarás, en conferencia de prensa en la sede de su partido tras conocer los resultados de los comicios. Durante la comparecencia, Samarás llamó a todos los partidos de orientación europeísta para pactar un Gobierno de coalición. «Somos la única garantía de estabilidad política. Entiendo la ira de la gente, pero Nueva Democracia no dejará el país sin Gobierno», manifestó.
También el líder del Pasok, Evangelos Venizelos, sugirió establecer un Ejecutivo de unidad nacional. «De las elecciones no ha salido un claro vencedor y es necesario un Gobierno de unidad nacional con partidos de orientación proeuropea. Estoy seguro que el pueblo protegerá el futuro del país», afirmó Venizelos.
En declaraciones al canal Mega Panos Panayiotopulos, uno de los voceros de ND, subrayó la importancia de que Grecia mantenga «la estabilidad» y «permanezca en la eurozona».
Temor
El desconcierto y el disgusto por el empobrecimiento de la población, cuando Grecia se halla en el quinto año de recesión, han sido palpables en esas elecciones.
El temor generalizado es que el nuevo Gobierno, sea del color que sea, recorte salarios y pensiones, y reduzca aún más las prestaciones de salud, que ya son precarias por las duras medidas de austeridad introducidas en los últimos dos años.
De ahí que los partidos contrarios a las medidas de austeridad -Syriza (izquierda), Partido Comunista, Griegos Independientes (derecha nacionalista)- hayan visto crecer su apoyo.
Pero especialmente claro es el ejemplo del partido neonazi Amanecer Dorado que, de ser un fenómeno marginal, recibió el apoyo del 6,85% de los electores y tendrá un grupo parlamentario de 21 diputados.
Esta formación hizo campaña criticando duramente los ajustes y ayudando a vecinos de barrios obreros empobrecidos pero, especialmente, acusando a los inmigrantes que viven en Grecia -a quienes llaman «escoria humana»- de ser los culpables de la crisis, un mensaje que caló hondo en la sociedad.
Agencias DPA, EFE, ANSA, Reuters y AFP


Dejá tu comentario