27 de julio 2012 - 00:00

Castro quiere hablar de DD.HH. con EE.UU.

La Habana - El presidente de Cuba, Raúl Castro, se abrió ayer a dialogar sobre derechos humanos con el Gobierno norteamericano, pero en igualdad de condiciones, en un improvisado discurso que cerró los actos por el «Día de la Rebeldía Nacional» en la provincia este de Guantánamo.

Vestido con uniforme verde oliva, Castro presidió la conmemoración y rompió su silencio de los últimos dos años en esta efeméride al subir a la tribuna para hablar, entre bromas y «criollismos», de asuntos de la economía interna y del diferendo político entre la isla y Estados Unidos.

«El día que quieran la mesa está servida. Ya se le ha dicho por los canales diplomáticos corrientes. Si quieren discutir, discutiremos», dijo en referencia a su disposición de hablar con el Gobierno de Barack Obama de todos los temas, incluidos la libertad de prensa y los derechos humanos.

Pero, como también ha hecho en otras ocasiones, el menor de los Castro puntualizó que debe ser un diálogo en igualdad de condiciones porque la isla no es ni colonia ni un país sometido.

Asimismo denunció a los «grupúsculos» que, amparados por Washington, intentan crear en Cuba las bases «para que un día aquí suceda lo de Libia o lo que pretenden hacer con Siria», y añadió que si EE.UU. quiere «confrontación» con la isla «que sea sólo en pelota (béisbol) o en cualquier tipo de deportes».

Estas palabras tuvieron lugar después de que el vicepresidente primero de Cuba, José Ramón Machado Ventura, pronunciase el discurso central del acto en el que denunció que EE.UU. viola el derecho internacional por mantener una base en Guantánamo (extremo este de la isla).

Machado Ventura, en quien el general Castro ha delegado los discursos por el «Día de la Rebeldía Nacional» desde 2010, subrayó que Cuba no renunciará a recuperar el territorio donde se encuentra la base norteamericana en Guantánamo, ocupado en virtud de un acuerdo que ambos países firmaron en 1903 después de que la isla se independizara de España.

«Estados Unidos está abierto a buscar una nueva relación con Cuba pero el Gobierno castrista debe primero permitir a los cubanos el ejercicio de sus derechos y determinar su futuro», respondió el subsecretario de Asuntos Públicos del Departamento de Estado, Mike Hammer.

El funcionario dijo que entre los pasos que necesita dar La Habana están, además de garantizar la libertad de expresión, cesar el maltrato a disidentes, liberar a los presos políticos y excarcelar al subcontratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15 años por entregar ilegalmente material de comunicación. «Nuestro mensaje al Gobierno de Castro es muy claro: deben comenzar por permitir las libertades políticas que el pueblo cubano exige», dijo el funcionario.

Agencias EFE, AFP y ANSA

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