China reivindica la soberanía sobre la "isla rebelde" de Taiwán, que es independiente de hecho desde 1949, mientras Taiwán -cuyo nombre oficial es República de China- nunca reconoció a la República Popular China.
En consecuencia, ninguno de los dos participantes en la reunión puede dirigirse al otro llamándolo "presidente".
La agencia de noticias estatal Nueva China precisó que el apelativo usado por ambos mandatarios será "xiansheng" ("señor" en chino). Según Zhang Zhuijun, jefe de la Oficina para Taiwán del Gobierno de Pekín, se trata de un "arreglo pragmático en acuerdo con el principio de una sola China".
Xi Jinping y Ma Ying-jeou se encontrarán en calidad de "líder de la madre patria y de Taiwán", agregó Zhang.
La noticia de la cumbre no fue bien recibida por la oposición independentista taiwanesa, que considera se trata de un intento de reforzar las perspectivas electorales del partido de Ma, el Kuomintang, al que todos los sondeos dan en desventaja para las presidenciales del 16 de enero.
La reacción de Estados Unidos fue muy positiva. "Ciertamente damos la bienvenida a pasos emprendidos por ambas orillas del Estrecho de Taiwán para reducir la tensión y mejorar las relaciones", dijo el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest.
| Agencias ANSA y AFP |


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