Surrealismo moderado y psicoanálisis son los ingredientes básicos de este mítico film, protagonizado por Catherine Deneuve como Severine, una vacilante y atribulada ama de casa que decide dar un giro inesperado a su vida. Casada con un médico que la tiene entre algodones, Severine sufre constantes pesadillas en las que es vejada, de diferentes maneras, por su marido y otros hombres. Impulsada por una infancia aparentemente conflictuada y por su continuo malestar, la mujer decide comenzar a trabajar como prostituta, dando rienda suelta a su goce masoquista y mejorando en el proceso su relación marital. Pero todo se complica cuando un cliente -de hecho, un delincuente- se enamora de ella y decide saltear los obstáculos entre ambos. Con una excelente Deneuve y un erotismo moderado para estos tiempos, «Belle de Jour» es un clásico que vale la pena ver. H.M.
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