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Clásico: la campaña electoral pone al Senado en cámara lenta
Miguel Pichetto
Miguel Pichetto accedió, ya que en su bloque también hay pedidos de más tiempo en las provincias para seguir la campaña, como les sucede a los radicales con Gerardo Morales, Luis Naidenoff o el propio Ernesto Sanz.
El efecto, lógico en un año como éste, que tiene un calendario plagado de votaciones, no será neutro para algunos interesados.
Un acuerdo interno entre bloques, clásico en estas circunstancias, había establecido hace una semana que en mayo habría dos sesiones en el Senado: una mañana y otra el 27.
En medio de esas negociaciones sólo quedaban para debatir seis proyectos clave para el Gobierno: las cinco leyes que reglamentan la puesta en marca del Código Procesal Penal (que arrancará en juzgados nacionales y se demorará sin fecha para el fuero federal) y la reforma al Ministerio Público, y el proyecto que modifica el régimen de subrogancias y conjueces, garantizándole al Gobierno, entre otras cosas, la estabilidad por seis años de los nuevos conjueces que designe a través del Consejo de la Magistratura y el acuerdo del Senado, una vez que se apruebe esa ley.
No parecía que en el horizonte hubiera otro interés en el armado de esas sesiones más que una larga lista de proyectos propuestos por los senadores y que no están en el top 10 del interés presidencial. Salvo por una cuestión clave para Axel Kicillof: están pendientes los pliegos para darles el acuerdo a los tres nuevos directores del Banco Central que el ministro logró colocar. Se trata de Alejandro Formento, Mariano Beltrani y Bárbara Domatto Conti.
En el caso de Formento, de 35 años, se trata de un abogado que ya es asesor del director del BCRA Germán Feldman. Beltrani es economista y ya revista en el ministerio desde 2010. El año pasado fue nombrado director de Análisis del Sector Externo de la Dirección Nacional de Política. Domatto Conti, de 30 años, es actuaria y funcionaria también en el Ministerio de Economía.
El trámite reglamentario en el Senado para el inicio del debate de cualquier acuerdo a un funcionario pedido por el Poder Ejecutivo es que el pliego primero debe ingresarse durante una sesión ordinaria del cuerpo. Es el rito que iba a cumplirse en la sesión de mañana, que finalmente no se realizará, de acuerdo con las confirmaciones de anoche en el Senado.
Deberá pasar, entonces, al próximo miércoles y recién entonces podrá girarse a la Comisión de Acuerdos.
El problema es que en esa agenda negociada en el Senado se habían acordado las dos sesiones de mayo como un previa al limbo electoral que arrancará en junio, con elecciones que estallan en cada provincia y la Nación cada fin de semana, y que harán imposible pronosticar cuándo los senadores volverán a sesionar.
Se sabe, además, que es costumbre de la era Kirchner que los pliegos para acuerdos pedidos por la presidencia no se debatan cuando el Poder Ejecutivo los envía formalmente al Senado, sino cuando la Casa Rosada, con posterioridad a ese acto, pide que los apruebe.
En cuanto al Código Procesal Penal, no habrá complicaciones por la suspensión de mañana en el Senado. Hoy se reunirá la bicameral encargada de la puesta en marcha del nuevo Código y avanzará con los dictámenes de los cinco proyectos, mientras que la Comisión de Justicia lo hará con el de subrogancias. Esos dictámenes estarán en condiciones de bajar al recinto recién dentro de una semana, es decir, cuando el Senado sí tiene planeado sesionar.

