26 de julio 2012 - 00:00

Complica a Piñera represión a niños mapuches en el sur

Santiago - Los disparos policiales a niños mapuches volvieron a copar ayer la agenda política en Chile y forzaron al presidente Sebastián Piñera a advertir a los policías que no se salgan «del marco de la ley».

Piñera dijo ayer que apoya la labor de la Policía en la sureña región de la Araucanía, pero reclamó respeto a la ley, tras las últimas denuncias de violencia policial contra comuneros mapuches, incluidos niños y adolescentes.

«Nosotros apoyamos al cien por cien a Carabineros y a la Policía de Investigaciones porque ellos tienen la obligación de resguardar el orden público, pero evidentemente que no vamos a permitir que la acción policial se salga del marco de la ley», dijo Piñera en una entrevista con el Canal 13.

El presidente aseguró que se está investigando el incidente ocurrido el martes, en el que dos niños mapuches fueron heridos por disparos de perdigones presuntamente realizados por Carabineros en el exterior del hospital de Collipulli, unos 580 kilómetros al sur de Santiago.

Los medios de comunicación y las redes sociales han difundido las imágenes de los jóvenes, de 12 y 17 años, con heridas en la espalda y la cabeza.

Los menores iban junto a un grupo de adultos que fue repelido por la Policía al acudir al hospital para interesarse por el estado de salud de una docena de comuneros detenidos durante el desalojo de dos fincas que un grupo de mapuches habían ocupado en el municipio de Ercilla.

«Parece que estamos volviendo a la época de la colonización llevando cada vez más fuerza policial, poco menos que militar a las comunidades», fustigó el jesuita Pablo Castro desde la zona. El religioso, quien criticó el histórico enfoque represivo de las autoridades ante el conflicto, advirtió que cada vez más mapuches se oponen a dialogar y optan por caminos más frontales.

Durante las últimas semanas, se han incrementado los episodios de violencia en el sur del país en el contexto del llamado conflicto mapuche. Desde mediados de la década de 1990, organizaciones y comunidades mapuches se enfrentan a empresas agrícolas y forestales por la propiedad de tierras que consideran de sus antepasados. Sin embargo, algunas de sus acciones también se han dirigido contra pequeños agricultores, empresarios e incluso escuelas rurales.

Piñera señaló que la comunidad mapuche, la principal etnia indígena del país, «es un pueblo trabajador» que está «comprometido a salir adelante», a pesar de que la mayoría de sus miembros vive en situación de pobreza.

El ministro portavoz del Gobierno, Andrés Chadwick, aseguró que algunos de los mapuches más violentos operan bajo el sello de la Coordinadora Arauco Malleco, una organización de indígenas radicales.

Agencias EFE y DPA

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