28 de marzo 2014 - 00:00

Con un megapaquete del FMI, Occidente completa su desembarco en Ucrania

Como suele ocurrir, el acuerdo entre Ucrania y el FMI trajo cola. Sin perder un minuto, el primer ministro Arseni Yatseniuk, anunció ayer un ajuste del gasto, congelamiento de salarios y subas de impuestos.
Como suele ocurrir, el acuerdo entre Ucrania y el FMI trajo cola. Sin perder un minuto, el primer ministro Arseni Yatseniuk, anunció ayer un ajuste del gasto, congelamiento de salarios y subas de impuestos.
Kiev - El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció ayer una ayuda de entre 14.000 y 18.000 millones de dólares para que Ucrania evite la bancarrota y valoró en 27.000 millones el apoyo total de la comunidad internacional al país que mantiene una tensa pulseada con Rusia.

"El apoyo financiero proveniente de la comunidad internacional ascenderá a 27.000 millones de dólares en los próximos dos años", anunció el jefe de la misión del FMI enviada a Ucrania, Nikolai Gueorguiev. Esa ayuda no evitará la recesión en la que se encuentra ya sumida la economía ucraniana, pero sí la bancarrota que amenaza a este país desde hace meses.

La asistencia proveniente del organismo oscilará entre 14.000 millones y 18.000 millones de dólares y el monto exacto se determinará una vez que se haya obtenido todo el respaldo bilateral y multilateral, explicó.

No obstante, el acuerdo será definitivamente aprobado por el directorio del Fondo cuando Ucrania haya tomado las medidas de ajuste -las mismas reformas draconianas que el derrocado presidente prorruso, Víktor Yanukóvich, consideró dañinas para su pueblo- que se le solicitaron y que están encaminadas en moldear la economía ucraniana a las directrices europeas.

La primera medida que exigió el organismo a Kiev se conoció el miércoles, cuando el Gobierno anunció un aumento del 50% el precio del gas para la población a partir del 1 de mayo. Para las industrias el alza será del 40% y se aplicará a partir del 1 de junio.

El FMI pedía hace años que Ucrania aumentará el precio del gas natural para los consumidores finales, pero Yanukóvich no quería saber de ello. Según el organismo, los subsidios públicos que mantuvieron artificialmente bajo el precio del gas domiciliario drenaban el 7% del PIB y favorecían sobre todo a los más ricos, que consumían más.

A esta nueva presión sobre el bolsillo de los ucranianos se sumará, desde la próxima semana, el incremento del precio del gas ruso que importa el país y que pasará de 270 a 480 dólares cada mil metros cúbicos.

Otra medida previsiblemente difícil corresponde al Banco Central, que debería dejar de apoyar paulatinamente al grivna ucraniano en los mercados.

El grivna ya se devaluó un 25% respecto del dólar desde principios de año, a medida que el banco central empezó a limitar sus intervenciones en el mercado interno.

Con esas dos medidas Ucrania sentará "las bases de un crecimiento estable y duradero", aseguró Gueorguiev.

Ucrania también espera la ayuda europea, valorada en unos 2.200 millones de dólares, y 1.000 millones de dólares de parte de Estados Unidos. Japón prometió igualmente un préstamo de hasta 1.500 millones de dólares.

Nada más anunciarse el acuerdo, el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, presentó el proyecto de reforma del presupuesto para este año, que incluye recortes del gasto social, congelación de salarios y subidas de impuestos.

"La economía ucraniana caerá este año un 3%, pero sólo en el caso de que aprobemos el paquete de leyes presentado por el Gobierno. En caso contrario, pronosticamos la quiebra y una caída del 10%" del PBI, se dirigió a los diputados de la Rada Suprema (Parlamento). "No tenemos elección: o tomamos esas medidas o Ucrania va a la bancarrota", advirtió.

La reforma del presupuesto fue aprobada por 228 diputados, sólo dos más que la mayoría simple necesaria.

En tanto, el presidente ruso, Vladímir Putin, anunció ayer que creará su propio sistema de pagos electrónico, en un claro intento de escapar a la presión financiera occidental a causa de la anexión de Crimea.

Las multinacionales estadounidenses Visa y Mastercard interrumpieron el viernes pasado su sistema de liquidación de pagos a los clientes de varios bancos rusos tras el anuncio de sanciones por parte de Washington contra el banco Rossiya, controlado por el multimillonario Yuri Kovalchuk.

Y aunque esas limitaciones fueron levantadas desde entonces y sólo afectan a Rossiya, el mandatario consideró que el comportamiento de esas compañías es "lamentable".

En Rusia, el 95% de los pagos mediante tarjetas de crédito se realizan mediante sistemas extranjeros.

Por eso, por el momento Rusia no renunciará a los sistemas de Visa y Mastercard sino que "paralelamente" el Gobierno empezará a preparar la creación del propio sistema nacional, agregó el ministro de Finanzas, Anton Siluanov.

Agencias EFE, AFP y Reuters,

y Ámbito Financiero

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