El hecho sucedió en noviembre del año pasado. Los imputados declararon ante el juez los hechos en un juicio abreviado. El 16 de octubre se conocerán los fundamentos.
Otro caso de justicia por mano propia volvió a ser polémica, esta vez en la provincia de Córdoba. Es que la Cámara Segunda del Crimen condenó a dos riocuartenses a 5 años y 4 meses de prisión por golpear a un ladrón que había ingresado el año pasado junto con un cómplice a un taller, para robar una moto. Tras los golpes recibidos, el delincuente quedó invalido.
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Los imputados, Jesús Garro y José Romero, admitieron la responsabilidad del hecho y acordaron en un juicio abreviado con el fiscal de Cámara, Jorge Medina, la pena por la que fueron ayer condenados. El próximo 16 de octubre se conocerán los fundamentos del fallo y los acusados serían detenidos para el cumplimiento efectivo de la pena.
Según surge de la investigación, Garro y Romero y habían regresado de un baile y al llegar al taller observaron a dos personas protagonizando un robo. Al ser advertidos por los jóvenes, uno de los ladrones huyó, mientras que el otro, Darío Villarruel, de 27 años, fue atrapado por los imputados y salvajemente golpeado.
Tras recibir la feroz golpiza, el joven intentó escapar, pero fue perseguido varias cuadras por los propietarios de lugar, quienes lo encerraron en un predio baldío y lo golpearon con un elemento contundente en la cabeza, un golpe que lo dejó en un estado delicado.
Producto de los golpes, Villarruel sufrió gravísimas lesiones, de carácter irreversible, que le provocaron una severa discapacidad, por lo que permanece postrado en una cama sin siquiera poder hablar.
Si bien la familia del delincuente se mostró muy satisfecha con el fallo, reconoció a un medio local que se trata de una situación en "la que todos pierden".
Los Villarruel hasta hoy esperan un gesto de disculpa o una palabra de arrepentimiento por parte de los agresores. Pero desde la otra vereda, dijeron que evitaron acercarse para no caldear los ánimos, "pero rogamos a Dios para que el muchacho pueda mejorar", aseguran las familias de los jóvenes condenados.
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