15 de marzo 2010 - 00:00

Congreso: más batallas detrás de los decretos

Ricardo Gil Lavedra
Ricardo Gil Lavedra
Mientras esta semana el DNU para el pago de deuda con reservas, el acuerdo de Mercedes Marcó del Pont y el impuesto al cheque se llevan la primera fila en el espectáculo parlamentario argentino, existe ya una larga lista de batallas a pelear entre oficialismo y oposición que aún no tienen definición.

Uno de los casos más curiosos es el del proyecto para modificar el Consejo de la Magistratura.

En Diputados ya están listas las líneas generales del proyecto que en abril tendría dictamen con acuerdo del kirchnerismo y la oposición. «Vamos a extremar todos los esfuerzos para llegar a acuerdos con todos los sectores, incluido el oficialismo. El Consejo de la Magistratura no es de la oposición ni del Gobierno, es una institución fundamental para preservar la independencia judicial, que todos los argentinos estamos interesados en defender», dijo el radical Ricardo Gil Lavedra.

Perspectivas

Esa situación, de todas formas, es una isla, por ahora, frente a lo que son el resto de las batallas entre el oficialismo y la oposición.

Donde no existe la más mínima posibilidad de acuerdo es en el proyecto que intenta modificar la Ley 26.122 con la que Cristina de Kirchner en el Senado reglamentó el control de los decretos de necesidad y urgencia, a la medida de las necesidades de su marido. El peronismo rebelde con Graciela Camaño a la cabeza, presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados, tiene presentados dos proyectos para regular los decretos y establecer que perderán vigencia si en un plazo de 60 a 90 días éstos no son ratificados por ambas cámaras del Congreso.

Los radicales también presentaron otro proyecto similar que recuerda, también, que es el Jefe de Gabinete quien debe concurrir al Congreso personalmente a comunicar la emisión de cada DNU y explicar las razones por las que fue firmado. En los dos casos, además, se habilitará a que el Congreso avance con el tratamiento de un decreto de ese tipo aunque no se encuentre en período de sesiones ordinarias. Obviamente, ningún kirchnerista aceptó siquiera a sentarse a discutir la cuestión.

Acefalía

La oposición tampoco acepta el proyecto que presentó formalmente el viernes pasado Diana Conti para modificar la Ley de Acefalía, con el objetivo de que el vicepresidente no pueda «adoptar ninguna medida o acción contraria» al Gobierno durante la ausencia del Presidente del país. En este caso la ley tiene obviamente nombre y apellido y está redactada a la medida de Cristina de Kirchner y Julio Cobos.

Pero no se entiende el apuro o la desesperación del kirchnerismo ya que Cobos nunca avanzó en tomar alguna decisión o menos firmar un decreto en ausencia de la Presidente del país. En general todas fueron especulaciones dentro del oficialismo sobre esa posibilidad que nunca se concretó. El único caso en que Cobos firmó un decreto ocupando temporariamente la presidencia fue para disponer honores de Estado a los funerales de Raúl Alfonsín porque Cristina de Kirchner lo ordenó desde Londres. Conti presentó el viernes el proyecto en Diputados, pese a que el resto de las bancadas ya anticipó que no lo acompañará para que llegue al recinto.

Busca modificar la Ley 20.972, para que el vicepresidente no pueda «adoptar ninguna medida o acción contraria a las políticas establecidas» por Gobierno, en momentos en que se quede al frente del Ejecutivo por una «vacancia transitoria» del jefe de Estado.

Dejá tu comentario