15 de febrero 2022 - 00:00

Congreso: repartija de comisiones y envío del acuerdo con el FMI generan nuevos focos de conflicto

Desconfianza entre el oficialismo y la oposición -en particular, de Juntos por el Cambio- de cara al período ordinario, que comenzará en marzo. El Frente de Todos creó una nueva puja sobre el entendimiento con la entidad que comanda Kristalina Georgieva.

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner

El Congreso intentará, desde la jornada de hoy, resolver la repartija de las comisiones que deben acordar el Frente de Todos y la oposición, representada en su gran mayoría por Juntos por el Cambio, su principal rival de cara a 2023. Esta situación, junto a las idas y vueltas del propio oficialismo, llevó a una nula actividad en las sesiones extraordinarias que comenzaron a inicios del corriente mes, un parate que en las últimas horas se agravó por la dura interna en el kirchnerismo sobre a qué Cámara -Diputados o Senado- debe enviarse primero el eventual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que comanda Kristalina Georgieva.

A pesar de los múltiples anuncios realizados en las últimas dos semanas en Diputados, el casi hermético Senado se adelantaría hoy con la discusión sobre las comisiones, en una reunión que mantendrán los jefes de bloque del cristinismo, José Mayans, y los de Juntos por el Cambio. La repartija en cuestión podría complicarse tras el antecedente de fines de diciembre pasado, cuando se conformó la de Presupuesto y Hacienda para discutir las modificaciones de los mínimos de Bienes Personales y la suba de alícuotas impositivas.

En aquella ocasión, la nueva conformación del Senado no se vio reflejada de manera fiel y el oficialismo terminó con más miembros de los esperados. Tras una leve queja de la macrista Guadalupe Tagliaferri, la cristinista Juliana di Tullio le recordó que la comisión había sido acordada por los jefes de bloque. Esta situación dejó muy mal parados a los referentes del interbloque, Alfredo Cornejo (UCR) y -el siempre silencioso cuando ocurren estos problemas- Humberto Schiavoni (PRO).

Quien salvó a ambos fue el rionegrino Alberto Weretilneck, aliado casi usual del Frente de Todos en la Cámara alta, que deslizó la idea de una integración temporaria de la comisión para tratar este proyecto y una nueva decisión sobre la cantidad de legisladores de cada bloque para el próximo período de sesiones ordinarias.

Lo ocurrido durante la sesión de Bienes Personales -quorum logrado a último momento con la nueva aliada Clara Vega-, más el guiño días atrás de Cristina de Kirchner para avalar el fin de decenas de contratos en el bloque radical -silencio atroz de los gremios legislativos, que durante la gestión de Gabriela Michetti hicieron lo contrario hasta acordar con su mano derecha, Helio Rebot- reactivaron la desconfianza de la oposición para la charla que tendrán en las próximas horas con Mayans, fiel repetidor de los mensajes de la presidenta de la Cámara alta.

El Senado tiene otro problema para su día a día debido al “hackeo” informático que sufrió semanas atrás. Aún se contabilizan daños y problemas, y se mantiene el “desafío” de instalar nuevas maquinarias y sistemas, claro está, además de recuperar todos los movimientos que se hayan realizado con respecto a licitaciones, ingresos de planta y relaciones con la obra social legislativa, entre otras cuestiones.

Destino

En los últimos días, kirchneristas de la Casa Rosada y el Congreso se operaron de manera mutua para forzar el destino del eventual acuerdo con el FMI. La renuncia de Máximo Kirchner como jefe del Frente de Todos en Diputados empujó a ciertos funcionarios -y legisladoras, como Victoria Tolosa Paz- a pensar en enviar el entendimiento al Senado. Desde la Cámara alta opinan distinto -Mayans- y piden que se mande el texto a la Cámara baja.

Junto a esta discusión reaparecieron otros movimientos -para nada sutiles- con el fin de alimentar un supuesto espacio de senadores oficialistas alejados del camporismo. La persona apuntada desde algunos despachos es el legislador entrerriano Edgardo Kueider, a quien el cristinismo conformó con algunos espacios de poder en las comisiones.

Sin embargo, y después de la aparición de picardías a la orden, el senador expresó: “Queremos dar una discusión interna, no estamos hablando de una ruptura, de salir a armar algo aparte”. Por otra parte, dejó claro que “el costo de no pagar -al FMI- precisa entrar en default y eso tiene un impacto mayor tanto desde lo económico como lo social”.

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