29 de marzo 2012 - 00:00

Conmoción política en Chile por el brutal asesinato de un gay

En las afueras del hospital público en el que murió Daniel Zamudio fueron colocados cientos de mensajes de aliento a su familia y velas encendidas en su memoria.
En las afueras del hospital público en el que murió Daniel Zamudio fueron colocados cientos de mensajes de aliento a su familia y velas encendidas en su memoria.
Santiago - La muerte de un joven homosexual tras ser agredido por un grupo de presuntos neonazis generó ayer un profundo debate en Chile, que forzó la intervención del presidente Sebastián Piñera. El Gobierno conservador prometió impulsar una ley antidiscriminatoria, demorada hace 7 años, al tiempo que activistas del movimiento gay profundizaron sus críticas contra los niveles de homofobia vigentes en el país.

Daniel Zamudio
, de 24 años, fue brutalmente golpeado en un parque de Santiago en la madrugada del pasado 3 de marzo y, tras veinticinco días de agonía, falleció en la tarde del martes en la Posta Central, el principal hospital de urgencias de la capital chilena.

Según los médicos, sus agresores le arrancaron parte de una oreja, le marcaron el cuerpo con esvásticas, le dejaron caer varias veces una gran piedra sobre el estómago y las piernas y le fracturaron una de ellas.

A las puertas del hospital, centenares de personas depositaron flores y velas, que ayer permanecieron encendidas, entre mensajes de esperanza: «Daniel, tu muerte no será en vano», o «Daniel, que tu partida nos aliente a caminar sin miedo», rezaban algunos.

Su cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Legal (SML), de donde fue retirado por sus padres, Jacqueline e Iván, que lo transportaron a su casa en San Bernardo, al sur de la capital, junto a la cual se realizó el velatorio, bajo una carpa.

El joven será sepultado mañana en el Cementerio General, tras un acto que se espera multitudinario. También fue convocada una marcha que finalizará con una velatón (encendida masiva de velas) en el Parque San Borja, donde Zamudio fue agredido.

Piñera, de gira por Asia, afirmó desde Japón que la muerte de Zamudio «no quedará impune, y refuerza el compromiso total del Gobierno contra toda discriminación arbitraria y con un país más tolerante».

Los padres estuvieron acompañados por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), la organización de minorías sexuales más activa de Chile, cuyo presidente, Rolando Jiménez, acusó a las iglesias Católica y Evangélica de incitar el odio hacia las minorías sexuales.

El presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Ezzati, condenó la agresión al joven que, dijo, se produjo en circunstancias «dolorosas y repudiables». Jiménez había reprochado que Ezzati «tenga tiempo para visitar a un cura pedófilo y no haya dicho una palabra de solidaridad con la familia de Daniel Zamudio».

La polémica impactó también a los sectores más conservadores del oficialismo, ligados a la Unión Demócrata Independiente (UDI). Líderes opositores y actores sociales fustigaron el hecho de que los senadores de esa colectividad bloquean desde 2005 la aprobación de la citada ley antidiscriminatoria. «Lo que ocurrió con Daniel Zamudio es un hecho policial, que no pudo haber sido frenado con una ley», replicó el jefe de la bancada de diputados UDI, Felipe Ward.

Paralelamente, el líder homosexual Jiménez recordó que uno de los peores gobiernos para su sector fue el de la socialista Michelle Bachelet (2006-2010), probable candidata para 2013. «No avanzamos nada y eso es retroceder», evocó Jiménez, al recordar su paso por el comando de campaña de la actual directora de ONU Mujer.

Piñera, quien en 2011 promulgó una norma que legaliza la vida en pareja homosexual, comprometió la aprobación de la polémica iniciativa contra la discriminación. El vocero del Gobierno, Andrés Chadwick, bautizó el renacido proyecto como «Ley Zamudio». Mientras se tramita la ley, sigue vigente el artículo 373 del Código Penal, que prohíbe que los homosexuales se besen en la calle al sancionar a quienes «ofendieren el pudor o las buenas costumbres».

Además, el Tribunal Constitucional descartó que otro ar-tículo del Código Penal, que fija en 14 años la edad de consentimiento para mantener relaciones sexuales entre heterosexuales, mientras para los homosexuales es de 18, viole el principio de igualdad.

La muerte de Zamudio supone un nuevo golpe para Chile, después de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenara al Estado por discriminar a una jueza a la que retiraron la custodia de sus hijas por ser lesbiana.

Agencias EFE y DPA, y

Ámbito Financiero

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