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Crece el peligro de desborde a la región
Aterradora imagen de una calle en el barrio damasquino de Al Midan. Los combates entre fuerzas oficialistas y rebeldes sirias han tomado como rehén a la población civil.
El Ejército de Turquía trasladó ayer una importante cantidad de baterías de misiles y vehículos blindados a la frontera con Siria, informó la agencia turca Anatolia.
Según esta fuente, que apoyó la nota con fotografías, numerosos vehículos blindados, camiones militares y misiles fueron transportados en tren hasta las inmediaciones de Nusaybin, ciudad fronteriza en la provincia suroriental de Mardin, y una vez descargados fueron distribuidos por toda la zona.
Nusaybin se halla frente a la ciudad siria de Qamishli, la «capital» de la población kurda en el extremo noreste de Siria, a poca distancia del Kurdistán iraquí. En esa zona no se han registrado combates hasta el momento.
Un reporte de la cadena turca CNNTürk, emitido ayer, considera que la fuerzas del Gobierno sirio han abandonado varias zonas de mayoría kurda, y que las milicias del Partido de la Unión Democrática (PYD) han tomado su lugar.
Desde marzo pasado se han observado en el noreste de Siria milicias y puntos de control del PYD, al que muchos kurdos describen como «la marca siria del PKK», el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, la guerrilla kurda que combate a Turquía y especialmente activa en la región de Mardin y Nusaybin, donde se han registrado fuertes combates en los últimos meses.
En tanto, tropas sirias entraron ayer en dos ocasiones en Líbano y bombardearon la zona fronteriza de Al Yura, donde también registraron distintas viviendas.
Una unidad siria, compuesta por veinte soldados, irrumpió en Al Yura, cerca de la localidad fronteriza de Qaa, en el valle oriental de la Bekaa. Horas después, otro grupo de soldados sirios volvió a entrar en esta zona y dinamitó la casa de un ciudadano libanés sin que se conozca el motivo.
Acusación
Siria acusa a «grupos terroristas» de organizar desde el Líbano ataques contra sus tropas y enviar armas a los insurgentes.
Mientras, los intentos de los rebeldes sirios de tomar el control de Damasco y Alepo y de las fronteras del país desataron ayer nuevos combates con las tropas gubernamentales, que tratan por todos los medios de aplastar a los insurgentes.
Después de una semana de violentos enfrentamientos en la capital, los choques entre las fuerzas del régimen de Al Asad y los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS) se extendieron a la segunda ciudad del país -Alepo-, que como Damasco se había mantenido hasta hace poco relativamente al margen del conflicto.
Uno de los portavoces del ELS dentro de Siria, el coronel Qasem Saadedín, explicó que su grupo está desplegando un mayor número de brigadas en Alepo con el fin de controlarla en «los próximos días».
Tomar el control
Mientras, la pugna por Damasco continúa y, según Saadedin, los rebeldes están intentando tomar el control de sitios estratégicos, como las sedes de la comandancia general del Ejército, de los servicios secretos y de la radio y la televisión.
También persisten los bombardeos de las fuerzas gubernamentales con helicópteros y artillería contra los barrios de Al Qadam, Al Mezzeh, Al Asali y Kafr Susa, entre otros, así como contra localidades de la periferia.
Al respecto, los Comités de la Coordinación Local (CCL) aseguraron que hay informaciones que apuntan a que en Al Mezeh podrían haber perdido la vida 24 personas, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó ocho muertos.
Los grupos opositores también indicaron que las tropas del régimen irrumpieron en el barrio de Barzeh, castigado por bombardeos, y ejecutaron al menos a cuatro residentes.
Por su parte, la agencia oficial Sana informó que el Ejército persigue en Alepo y en Damasco -en especial en Al Mezzeh y Barzeh- a «grupos terroristas», decenas de cuyos miembros murieron o se rindieron.
Según denunció ayer el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la situación para los habitantes de Damasco es crítica y empeora día a día.
Además de Damasco y Alepo, las operaciones de las fuerzas del régimen siguieron castigando en otras provincias como Homs (centro), Idleb (norte) y Deir el Zur (este), en una jornada que se saldó de nuevo con decenas de muertos, según la oposición. La cantidad de víctimas en la última semana asciende a 900, informaron grupos rebeldes.
Agencias EFE, DPA, Reuters, AFP y ANSA, y Ámbito Financiero

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