19 de junio 2015 - 19:55

Cristina blinda listas: “Wado” uno, ministros y tropa ultra K

Eduardo “Wado” De Pedro
Eduardo “Wado” De Pedro
Julio De Vido, Oscar Parrilli y Alicia Kirchner, tres funcionarios protokirchneristas que en los últimos 12 años ocuparon cargos relevantes en el dispositivo K, figuran como inevitables en las boletas que el FpV inscribirá el sábado a la medianoche.

Al ministro de Planificación, un antiguo escudero de Néstor Kirchner que perduró durante el octeno cristinista, lo ubican en la boleta de diputados por la provincia de Buenos Aires -vive, hace años, en Zárate- y Parrilli, que por más de una década fue secretario general y ahora jefe de la Secretaría de Inteligencia (SI), figura en la tira neuquina.

Alicia K, ministra y cuñada, entra en otra ecuación: se la tilda en la boleta de diputados por Santa Cruz pero ese elemento aparece ligado a otros destinos, en particular el lugar que ocupe Máximo Kirchner, cuya candidatura es considerada "irreversible" por La Cámpora.

Máximo, vástago y heredero, deslizó que estaría más cómodo si compite en Santa Cruz. Pero, como sus padres, puede aplicar la lógica de TEG político y jugar en la provincia de Buenos Aires. Nacido en La Plata es, por DNI, bonaerense. Lo hizo su madre en 2005 cuando no estaba en el padrón de Buenos Aires, y lo repitió -con menos éxito en las urnas- su padre en 2009 cuando usó su estadía en Olivos, en el partido de Vicente López, para declararse homo bonaerensis.

Fue parte de un plan premeditado: Kirchner entendió, apenas sintonizó su fantasía presidencial, que no tenía destino político si no colonizaba la provincia de Buenos Aires. Ante eso, un jefe PJ aporta la lectura nada ingenua de que en Santa Cruz Máximo tendría alto protagonismo y los votos que saque, muchos o pocos, serían suyos pero que como diputado por Buenos Aires no sería cuantificable. Para bien o para mal.

El sitio de Máximo en las boletas K forma parte del puñado de incógnitas que administra Olivos como elemento de retener el manejo, exclusivo y excluyente, del dedo mágico que bendice candidatos. Otro agujero negro de la ingeniería electoral K es qué protagonismo tendrá Cristina de Kirchner pero en Gobierno advierten que la inscripción de Zannini como vice de Daniel Scioli y de Máximo en las boletas debe leerse como un indicio de que ella no estará en el cuarto oscuro.

El truco de la sorpresa, de las revelaciones en el sprint final, es un rasgo de los Kirchner y sirve, en este turno, como factor distractivo. Veamos pistas y certidumbres.

La Presidente avisó que quiere decidir, según su propio y exclusivo criterio, del primer al último renglón de la lista de diputados nacionales por Buenos Aires y en la de los 19 legisladores al Parlasur, además de involucrarse en el armado de la mayoría de las boletas con figuras para el Congreso. Entre otras interpretaciones, se confía que la Presidente detonó el pacto con Mario das Neves en Chubut por una cuestión bien sencilla: el peronista entró al acuerdo con un manojo de candidatos designados cuando, como regla, los retornados no gozarán de esa facultad: como emblema se anticipa que Raúl Othacehé, alcalde de Merlo, no podrá renovar la diputación provincial que hace dos décadas tiene su distrito, como pago por idea y vuelta hasta Sergio Massa. Eduardo "Wado" De Pedro ya le avisó a Alberto Pérez, el jefe de Gabinete y de campaña de Scioli, que esas boletas están blindadas. "Las hace Cristina y repiten todos", exageró el cacique de La Cámpora.

•Cristina de Kirchner le aplica a sus sucesores el antecedente Duhalde que, cuando dejó el Gobierno en 2003, se apropió de la boleta de diputados para pagar la lealtad de los suyos: el caudillo de Lomas entregó, entonces, fueros a sus ministros, de Alfredo Atanasof a Carlos Ruckauf, de "Juanjo" Álvarez a Graciela Camaño. Kirchner, que llevaba cuatro meses de presidente, no incluyó ni siquiera un nombre entre los primeros veinte. Este cierre se proyecta igual porque la Presidente quiere ampliar la presencia de dirigentes de La Cámpora -en 2011, ingresaron cuatro- y pagar la lealtad de ministros y funcionarios. En esa ecuación se menciona como puestos en las tiras a De Vido, Parrilli y Alicia K.

La clave, como siempre, es la provincia de Buenos Aires porque allí el FpV puede conseguir unos 20 diputados, un colectivo grande donde alojar a leales, garantizar continuidad a legisladores ultra K y ampliar la presencia de jóvenes de La Cámpora. Eduardo "Wado" de Pedro y Mayra Mendoza, de la mesa chica camporista, son fijas al igual que Horacio Pietragalla, de LC, pero llegado de Abuelas de Plaza de Mayo. Ariel Pasini, también de ese sistema, termina en diciembre y, asoma la duda grande sobre si Máximo va por Buenos Aires o si aparece Cristina de Kirchner como número uno. La Presidente, anticipan, despejará butacas para que De Pedro -que figura en todas las variables como vicegobernador-, Andrés Larroque y José Ottavis aporten nombres para esa grilla: suenan, entre otros, Rodrigo Rodríguez, "Rodra" y Jorge Romero, el "Loco". De Pedro, que sonó como vice en todas las fórmulas, quedó ahora posicionado para encabezar la lista.

• El universo del peronismo clásico es reducido y en Gobierno se duda que José María Díaz Bancalari siga como diputado, a la que vez que Graciela Giannettasio confió en el bloque que se imagina afuera. Jorge Landau, apoderado histórico, tiene fichas para renovar y quedan dos distritos que ponen nombres, Moreno y Matanza, por donde volvería Andrés Arregui y un delegado de Fernando Espinoza.

Hay un pelotón de transversales o silvestres, de perfil K, cuya permanencia aparece brumosa: de Carlos Raimundi a Adriana Puiggrós o Eric Calcagno, pero la lista incluye también a Gloria Bidegain, Gastón Harispe (Octubres) o Mario Oporto. Adela Segarra, del Evita, al igual que Leo Grosso, deben reelegir al igual que la randazzista "Maru" Zamarreño y la juliandominguista Andrea García. Y dos vacantes sindicales: la que dejó Facundo Moyano, que intentará por el massismo, y la de Carlos Gdamsky, el metalúrgico.

•A algunos como Bancalari, Raimundi y Calcagno se los posiciona para la tira larga del Parlasur, mientras que a nivel provincial el uninominal bonaerense se desliza la posibilidad de que sea Gabriel Mariotto. Hector Timerman es mencionado en el pelotón de ministros como posible parlasuriano. Otro funcionario que se menciona en las listas es Diego Bossio, titular de ANSES aunque también aparece en otro revoleo: que encabece una tira por la Quinta Sección electoral.

Antes de la medianoche del sábado se inscribirán las boletas del FpV que, a diferencia de lo resuelto para la candidatura a gobernador, será en todos los niveles con boleta única: tanto para diputados nacionales como legisladores provinciales y en el segmento de delegados al Parlasur. Eso quedó centralizado en el oficialismo en las oficinas de Carlos Zannini y de "Wado" De Pedro, y en el papelerío que lleva y trae el laborioso Jorge Landau. ¿Habrá lugar para el sciolismo? Se mencionó a Alberto Pérez, Cristina Alvarez Rodríguez -candidata serial- y a Gustavo Marangoni, que se cayó de la elección porteña.

•El statu quo, que terminará de deshojarse en estas horas, también se aplicará para los legisladores provinciales donde aparecen garantizados continuidades como la de Ottavis por la Primera Sección o Santiago Carreras como senador por la Séptima. Sobre eso se mira, ahora, el caso de Florencio Randazzo que en 2011, como ladero de Cristina, incluyó en las boletas a varios dirigentes de su espacio. Es incierto saber cómo afectará la renuncia del de Chivilcoy en ese aspecto.

Pablo Ibáñez