- ámbito
- Edición Impresa
Cristina, a Francia en viaje clave del año: Obama y G-20
Cristina de Kirchner, anoche en Casa de Gobierno con empresarios aceiteros. Dedicó buena parte de la jornada de ayer a preparar el viaje más importante del año. Sale esta noche hacia Francia para cumbres del G-20 y con Barack Obama.
La Presidente viaja esta noche rumbo a Cannes junto a su hija Florencia y aprovechará unas horas de la escala técnica en Barcelona para hacer una visita privada a esa ciudad. Ayer dedicó la jornada a consultas con Héctor Timerman sobre los temas que se conversarán en la reunión con Obama que es un encuentro para hablar sólo de coincidencias. Quedarán de lado -como ocurre en estos encuentros entre mandatarios- los pocos asuntos en los que disienten los dos gobiernos, que mantienen una excelente relación de fondo aunque en la superficie se vean forzados cada tanto a mostrar algún enojo que nunca excede lo tolerable.
También mantuvo conversaciones con Amado Boudou sobre las posiciones que llevará al país a la cumbre del G-20, que se concentrará en el análisis de la crisis financiera en Europa. Timerman partió anoche hacia Francia y hoy lo hará también Boudou; el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri; y un grupo de empresarios que integra, entre otros, José Ignacio de Mendiguren. Todos integrarán el grupo de acompañantes de la Presidente en este viaje. La Argentina llevará posiciones firmes a todos los temas que llegan a la mesa de esta cumbre, entre los que figuran la búsqueda de un rebalanceo en la economía mundial, la reforma del sistema monetario internacional, una agenda de desarrollo social y laboral, la volatilidad de los precios de los commodities y los desafíos de la gobernabilidad global.
«Ha habido altibajos en la relación Estados Unidos-Argentina en el último par de años, pero creemos firmemente que cuando hay una elección y un líder recibe un nuevo mandato, esto representa una oportunidad para reforzar la relación y establecer una base para la cooperación», sostuvo Rhodes ayer en una rueda de prensa que hicieron varios funcionarios de la Casa Blanca sobre el viaje que hará Obama a Francia.
El funcionario destacó también la reelección de Cristina de Kirchner como una «oportunidad» para llevar la relación bilateral «hacia una dirección más positiva». «Es importante aprovechar esta oportunidad de que los dos líderes se reúnan después de que la presidenta Kirchner haya ganado un nuevo mandato para lograr que la relación (bilateral) tenga un fundamento más sólido y que del encuentro (en Cannes) salga un camino adelante positivo», agregó.
El Gobierno de Obama se apresuró a felicitar a la Presidente argentina por su victoria electoral del 23 de octubre apenas un día después de la celebración de los comicios mediante un comunicado oficial del Departamento de Estado. Además, el domingo pasado Hillary Clinton llamó a Cristina de Kirchner para felicitarla por su victoria y manifestó su esperanza de poder mantener un «diálogo continuo» con Buenos Aires una vez superado la impasse diplomática que constituyó la incautación del material bélico.
La reunión en Cannes con la Presidente argentina será uno de los pocos encuentros privados que mantenga Obama en el marco del G-20. En la agenda de Obama figuran encuentros con Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel. Dado que ambos representan a las mayores economías de la eurozona y que Obama ha mantenido un «contacto muy estrecho» con ellos durante las últimas semanas y meses sobre la crisis económica, estas citas serán «importantes» encuentros para que el presidente estadounidense pueda «consultar» con sus pares antes del inicio formal del G-20, señaló Rhodes.
«En Cannes esperamos que la zona euro sea el tema central, pero los líderes se concentrarán también en los mecanismos para asegurar un crecimiento fuerte, equilibrado y sostenido, y discutirán también los próximos pasos de la reforma financiera global», afirmó uno de los funcionarios de Obama a la prensa. El subsecretario del Tesoro, Lael Brainard, subrayó que en Cannes el presidente de Estados Unidos continuará en su empeño con los líderes europeos, «trabajando juntos para salvaguardar la recuperación global». «Los desafíos a los que Europa se enfrenta tienen un impacto significativo sobre la economía estadounidense y sobre la economía global», observó Brainard. «Europa tiene los recursos y la capacidad de superar los desafíos, y nosotros seguiremos sosteniendo a nuestros aliados europeos en sus esfuerzos por gestionar la crisis, junto al Fondo Monetario Internacional (FMI) y los socios del G-20», añadió.
Brainard remarcó, además, que el reciente acuerdo alcanzado en Bruselas para poner fin a la crisis de la deuda europea «pone las bases para una solución» del problema.
Según recordó Rhodes, Francia y Alemania son los dos mayores países en la zona del euro y Obama ha mantenido un contacto constante con sus líderes en los últimos meses. Durante la misma cumbre del G-20, la delegación de Estados Unidos tiene la intención de preguntar por «detalles» sobre la aplicación del acuerdo para poner fin a la crisis de la deuda en la Unión Europea firmado la pasada semana por los líderes de la eurozona en Bruselas.
El acuerdo alcanzado por los líderes europeos durante la madrugada del pasado jueves amplía el fondo de rescate europeo (FEEF), eleva la quita de deuda de Grecia al 50% y exigirá la recapitalización de los bancos con 106.000 millones de euros.
El presidente estadounidense ya afirmó entonces que el pacto es una «base esencial» para poner fin a la crisis de la deuda, lo consideró un primer paso importante» aunque demandó una «pronta» instrumentación y una «ejecución fuerte».
El G-20 está integrado por Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia. Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea.


Dejá tu comentario