- ámbito
- Edición Impresa
Cuadro confiscado por nazis regresó a Viena
El «Retrato de Wally» fue colgado al lado del autorretrato de su autor, Egon Schiele.
En sus escritos sobre Egon Schiele, Leopold, el coleccionista de arte más importante de Austria, fallecido hace dos meses, resaltó reiteradas veces su convicción de que el pintor, que apenas vivió 28 años, creó la imagen de Wally como «complemento a su autorretrato». No sólo porque el formato de ambos cuadros es idéntico, sino también por los parecidos formales y de estilo que los caracterizan.
La obra llegó el viernes a Viena tras ser expuesta en el Museo de la Herencia Judía de Nueva York, una vez finalizada la batalla legal mediante un acuerdo extrajudicial entre la fundación Leopold y los herederos de la propietaria original.
«Este cuadro era propiedad privada de Lea Bondi Jaray, una galerista judía en Viena que huyó de la persecución nazi a Londres en 1939, donde murió en 1969», se recuerda. Según las conclusiones de los historiadores, un colaborador del partido nacionalsocialista se apoderó ilegalmente de la pieza y, tras pasar por otras manos, llegó finalmente a ser posesión del museo Belvedere de Viena, que en 1954 la vendió a Rudolf Leopold.
Agencia EFE


Dejá tu comentario