Cuatro generaciones, una pasión musical

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Si la extraordinaria historia de esta familia con el piano lleva ya cuatro generaciones (iniciada por Antonio De Raco y su esposa Elizabeth Westerkamp, continuada por su hija Lyl Tiempo, sus nietos Karin Lechner y Sergio Tiempo y ahora por la pequeña Natasha Binder, hija de Karin), y varias experiencias de presentaciones conjuntas tuvieron lugar en ella, mañana a las 20.30 se dará un encuentro sin precedentes en la trayectoria de esta gran estirpe pianística argentina: Lyl, Karin, Sergio y Natasha compartirán el escenario del Teatro Colón en un concierto denominado «Secretos de familia», y precedido por un recital de Sergio Tiempo con obras de Chopin y Liszt. Dialogamos con ellos en un alto de los ensayos:

Periodista: ¿De quién surgió la idea de hacer este encuentro de 3 generaciones?

Sergio Tiempo: Hace un año el director del Colón, Pedro Pablo García Caffi, me preguntó si yo podría participar en una serie de conciertos de intérpretes argentinos, pero me dio libertad para que yo hiciera lo que se me ocurriera. Sin pensarlo demasiado pensé que lo más lindo sería poder hacer una primera parte de recital normal, y una segunda en la que empezaran a llegar cada vez mas miembros de mi familia, Karin, Natasha, mi mamá... Al principio me miraron sorprendidas pero finalmente pude convencerlas de participar en esta especie de fiesta familiar, les encantó a todas la idea.

P.: ¿Qué significación tiene para cada uno compartir este concierto en familia?

Natasha Binder: Es muy lindo y es excepcional, porque no creo que haya muchas ocasiones en las que cuatro pianistas de la misma familia puedan tocar juntos, es un plus muy grande en la carrera y la experiencia de todos.

Lyl Tiempo: Los seres humanos estamos aquí para poder transmitir algo que sea bueno, y como cuesta trabajo encontrar este tipo de cosa, me siento satisfecha y feliz de ver que lo que he transmitido es el amor por la música y la felicidad que la música puede dar, porque no es tan simple. Cuando Sergio me dijo que había propuesto esto sin habérmelo consultado me encontré ante el hecho consumado, pero asumí, y es muy emocionante.

Karin Lechner: En los ensayos es una sensación muy especial estar tocando con mi hija, mi madre y mi hermano. Con él hace más de 20 años que llevamos un dúo, pero que se sumen ellas es extraordinario. Al ser todos pianistas desde chiquitos la música es el idioma natural.

P.: Sergio, ¿cuál fue la motivación para elegir las obras da la primera parte?

S.T.: Toco algunos estudios de las dos series que escribió Chopin, opus 25 y opus 10. Pensé mucho en la selección, la idea fue, aunque parezca pretencioso, que suene como una suerte de sonata, o una suite. Los elegí teniendo en cuenta las tonalidades, y también el «mood» que quiero crear en ese momento. En cuanto a los «Tres sonetos del Petrarca», los incluí por un lado por el año Liszt, y además los quiero muchísimo porque son de las obras más hermosas que escribió, y porque tienen que ver con el amor, que es para mí la base de toda la música.

P.: ¿Y en cuanto a la segunda parte?

S.T.: Natasha va a tocar un poco sola, Karin y ella van a tocar Brahms a 4 manos, ellas y yo vamos a tocar a 6 manos, Karin y yo tocaremos a 2 pianos, y por último los 4 haremos el concierto de Bach, que finalmente va sin orquesta porque suena fantástico, está tan genialmente escrito que suena bien así.

N.B.: Voy a tocar «Escenas infantiles» de Schumann, pero no todas.

L.T.: Esperamos que todos sientan la emoción que sentimos nosotros al tocar, y nos alegra que nos permita expresarla un señor como Bach, que fue único en este planeta. Qué mejor que este compositor cuyos hijos y esposa hacían música la cosa más natural de la familia.

P.: Karin, ¿de qué manera marca a un artista el hecho de haber nacido en un ambiente musical?

K.L.: Uno está tan metido dentro de la cosa que ni siquiera se le ocurre preguntárselo. Yo creo que el talento es hereditario, pero si no hay un entorno propicio para desarrollarlo se queda congelado. Cuántos casos habrá de talentos que no fueron cultivados, así como hay casos de músicos muy buenos surgidos de familias que no se dedicaban a la música.

P.: Lyl, si bien cada uno de los miembros de esta familia tiene su personalidad propia, ¿cuál vendría a ser en su opinión el sello que los une y los define?

L.T.: La espontaneidad. Mientras escuchaba la pregunta, la respuesta saltó así como un tapón... ¡espontáneamente!

Entrevista de Margarita Pollini

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