29 de mayo 2015 - 00:00

Cuenta regresiva en Casación: define si Ciccone va a juicio

Amado Boudou
Amado Boudou
 Amado Boudou requirió ayer su sobreseimiento en la trama Ciccone ante la Casación Penal federal. Si la respuesta es negativa, el vicepresidente estará a un paso del juicio oral. Fue ante los jueces de la Sala IV Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Juan Carlos Gemignani. Participaron todos los abogados defensores involucrados en la causa que instruye Ariel Lijo. El único en pronunciarse fue Maximiliano Rusconi, que defiende al empresario Nicolás Ciccone, quien también participó de la audiencia.

Ciccone también pidió declarar y, sentado en el estrado, emitió un testimonio de alto contenido emocional. Se mostró afligido al recordar que en su momento Ciccone supo ser una de las 15 empresas más importantes del mundo en el rubro de la impresión de papel moneda. También dijo que si la causa no tuviera la carga política que presenta, él ya habría resultado sobreseído. Sus argumentos se orientaron en todo momento a tomar distancia del resto de los acusados.

Testimonio

Rusconi,
con mayores tecnicismos, cuestionó, tal como se esperaba, que su representado haya pasado de ser un testigo esencial a imputado y luego procesado en el caso. El abogado resaltó que Ciccone brindó toda la información verídica, como lo obliga la condición de testigo, y que luego con esa información Lijo lo indagó. Los indagados no tienen la obligación de decir toda la verdad pero Ciccone ya la había dicho. Este cambio motivó en su momento un cruce entre el juez y el fiscal Jorge Di Lello.

Rusconi también arremetió contra Lijo, a quien acusó de orientar la investigación sin tomar en cuenta los pedidos de prueba ofrecidos por los abogados defensores. También sostuvo que el caso tiene un manejo más judicial que político. Los camaristas ahora cuentan con 20 días hábiles para resolver, tal lo fija la normativa una vez realizada la audiencia.

Anteriormente, la misma Sala de la Casación ya confirmó todos los procesamientos dispuestos por Lijo.

Junto con el vicepresidente están procesados su amigo, el empresario José María Núñez Carmona; el presidente de The Old Fund, Alejandro Vandenbroele; el jefe de asesores de la AFIP, Rafael Resnick Brenner; el exjefe de Gabinete del Ministerio de Economía Guido Forcieri, y Ciccone, el antiguo dueño de la firma.

Se acusa a Boudou de supuestamente interesarse por la adquisición del 70 por ciento de las acciones de Ciccone, para luego contraer negocios con el Estado para la impresión de billetes.

El fiscal ante la Cámara Federal de Casación Penal Javier De Luca ya dictaminó que los recursos presentados por todos ellos deben ser rechazados. En caso de que la Cámara Federal de Casación confirmara los procesamientos, el juez Ariel Lijo estará en condiciones de enviar al vice a juicio oral y público.