De cara a la cita, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, pidió a los jefes de Estado y de Gobierno comunitarios que agilicen al máximo la aplicación de medidas contra el fraude, ante el billón de euros que anualmente dejan de ingresar las arcas de los Estados miembro.
"Se trata de muchísimo dinero como para, simplemente, dejar que se escape", aseguró Barroso en una intervención en el pleno del Parlamento Europeo. Según recordó, ese billón de euros anuales equivale al doble del déficit total de todos los socios de la UE para 2012.
De cara al "Consejo fiscal" de Bruselas, Barroso aseguró que los líderes europeos tienen previsto alcanzar un acuerdo que se materialice en un futuro "compromiso político" en materia de lucha contra el fraude fiscal en la UE. En ese sentido, uno de los objetivos de Bruselas es -de cara a 2015- tener listo un sistema automático de intercambio de datos fiscales, que haga mucho menos permeable el entramado y el alcance del fraude.
Está previsto que la semana que viene, la Comisión Europea haga una serie de recomendaciones políticas a los 27 socios comunitarios en las cuales se hará especial énfasis en la necesidad de una reforma a fondo de los sistemas fiscales nacionales y de recaudación de impuestos. En ese mismo contexto, otro de los temas a tratar será el del controvertido secreto bancario. Luxemburgo y Austria, que hasta ahora fueron países garantes del secreto bancario en la UE para extranjeros, no están dispuestos a dar pasos demasiado rápidos en la ampliación de la ley impositiva sobre los intereses. "Tendremos que esperar el desarrollo de los acontecimientos antes de poder extender las bases", es el lema del primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker.
| Agencias DPA y EFE |


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