13 de diciembre 2011 - 00:00

Cumplió su tarea, pero no le alcanzó

Parra festeja con sus compañeros lo que era el empate transitorio para Independiente. Luego vendría el gol de Fredes para una victoria que no le sirvió para meterse en la Copa.
Parra festeja con sus compañeros lo que era el empate transitorio para Independiente. Luego vendría el gol de Fredes para una victoria que no le sirvió para meterse en la Copa.
Hubo sensaciones encontradas en el Libertadores de América. Por un lado, la conciencia de los hinchas de Independiente se quedó tranquila por haber sido testigos de la entrega del equipo en el campo de juego en la victoria ante Tigre por 2-1, tras ir perdiendo 1-0 al cabo de los primeros 45 minutos. Pero, al mismo tiempo, convivía la desazón porque la clasificación a la Copa Libertadores de 2012 se truncó. Es que el triunfo de Godoy Cruz en Rafaela (ver pág. 23) acabó con todas las ilusiones, alimentadas también por la derrota de Racing ante Vélez.

A los 12 minutos de iniciado el partido, Lionel Galeano le cometió penal a Diego Morales, quien lo cambió por gol y enmudeció al público de Independiente. Sin haber hecho ningún mérito, Tigre se ponía en ventaja y sorprendía. Establecida la mínima diferencia, los conducidos por Rodolfo Arruabarrena dispusieron de situaciones como para ampliar (Carlos Luna se perdió un mano a mano con Hilario Navarro y luego le anularon un gol por offside). Por el contrario, los locales lucían desorientados y se equivocaban en la última línea.

En el entretiempo, Ramón Díaz tomó nota de las debilidades y metió mano: adentro el Patito Rodríguez y Cristian Pellerano (por Osmar Ferreyra y Maxi Velázquez, respectivamente). En ese reordenamiento, el juvenil Martín Benítez madrugó a la defensa de Tigre, se escapó y Javier García lo bajó en el área: penal y posterior gol de Facundo Parra para poner el 1-1 y soñar con la Libertadores. Más tarde, un pase al medio de Gabriel Milito para Hernán Fredes derivó en el segundo tanto. El volante le pegó esquinado, inatajable para el arquero del Matador. Pero los resultados no ayudaron y el sueño quedó trunco, aunque Independiente cumplió con su tarea.