16 de mayo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

No corrigió, como había insinuado en la primera rueda, el mercado local el caudal de órdenes. Que es el recurso de "última instancia", cuando las defensas han sido desbordadas. Pareció que tal figura se iba a remarcar en la segunda fecha, pero, en lugar de eso, el volumen trepó nuevamente a los $ 74 millones. Con una demanda diezmada, escasamente interesada y esperando -como es lógico- hasta dónde llegaran los límites bajistas, solamente una oferta más austera podía tratar de equilibrar el juego de ambas fuerzas. Lo único conseguido, como un supuesto logro del día martes, fue que el porcentual de caída se contrajo a un 2% en el Merval -siendo sólo del 1% en el índice Bolsa, nivel general- y que al alcanzar un piso de mínima en "3.500" puntos redondos: esto no fue perforado. Pero lo más relevante del día (y en buena medida responsable de la baja en precios ponderados, como en incremento en volumen) fue la plaza de YPF.

Casi un 8% de rebaje, cuando es uno de los papeles de mayor peso en el Merval y negociando por cerca de $ 23 millones de efectivo, ciertamente que armó un verdadero embrollo en las variables. Más allá de preocupar por esa columna de ventas, que fue implacable y siguió dando cantidad, a pesar de la caída a pique de las cotizaciones de la petrolera. Los escoltas en negocios fueron G. Galicia -con $ 11 millones- y Tenaris, superando los $ 10 millones. Solamente en esas tres plazas giraron unos $ 43 millones, de aquel total mencionado de $ 74 millones. Y por donde había ingresado la gran corriente tomadora, en la escalada alcista de varios meses, ahora fueron el grueso de los dineros hechos efectivos. Antes que reacciones vanas, sin respaldo y quedando expuesta a recaídas (que son peores que las caídas) resulta mejor que se llegue a poder pisar terreno que vuelva a ser firme. Quizás esto recién suceda cuando la incidencia y los alcances de los "bonos-dólar" estén actuando plenamente dentro del circuito. Por el momento, solamente es una teoría, las opiniones son sobre la base de un "prototipo" que deberá salir a la pista a rodar y demostrar para qué está. Lo mencionamos antes, en tanto no se disipe esa bruma súbita surgida en mayo, el andar del mercado de riesgo estará en posición de debilidad y de soportar idas y venidas. Lo primero es lo primero: llegar a un punto de serenidad y estabilizar a las fuerzas. Después, es cuestión de tiempo.

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