22 de mayo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Un mercado invadido por el desinterés, vacío de convicciones, fue el que vimos abriendo la semana en el recinto bursátil local. Lo que generó un contraste más remarcado, porque se venía de un cuatrimestre a todo vapor y donde todo lo que ahora faltó sobraba, rueda tras rueda.

No puede decirse que sea sorpresivo, porque aquel cuarteto de caídas muy acentuadas había denunciado una "bisagra" en el correr del año, anuncio de que lo siguiente podía adoptar cualquier tipo de camino, pero que no sería como el que se cortó abruptamente en tal hilván de bajas consecutivas.

Lo más imaginable era aguardar una flotación, dentro de un frente de incertidumbres, con la plaza habiendo perdido el timón y expuesta a las corrientes diarias que la llevaran hacia un repunte o una recaída. Salvo la aparición de esos movimientos salidos de la nada, carentes de motivaciones concretas, únicamente provistos de órdenes de demanda que así como se presentan, sin más, desaparecen. Hubo una rueda cortando la secuencia bajista, oportunidad donde el 12% de aumento en YPF tuvo capacidad de arrastre para todas fijando un 6% en el Merval. Pero allí quedó, dejando a su paso solamente la fantasmal estela que denominan las "manos amigas" (tan frecuentes, cuando se menciona al mercado del dólar) No tiene mayor asidero, visto desde un prisma sin pasiones, suena como a "leyenda popular" (pariente de las famosas "manos negras", que siempre se invocaban cuando los ciclos alcistas se truncaban, a lo largo de la historia).

De todos modos, también es esquivo a un análisis racional que una comunión inversora actúe toda junta y eufórica, de modo imprevisto y con gran fuerza de montos negociados. Así como que tal comunidad armoniosa se retire, tras provocar un simple rebote de una o dos fechas. Lo más concordante con esa realidad de contexto, preocupado por ciertas novedades trascendentes que están cercanas, pero no inmediatas es lo que se vino observando tras ese repunte inesperado. Que hasta ahora costó varios escalones, viniendo de los 4.100 de un intradiario hasta quedar el lunes debajo de los 3.700 puntos.

Que, en total de beneficios hasta abril, no ha provocado más heridas serias que en cuanto a desordenar la plaza y apagar los ánimos. Si algo es de lo más indeseado de un mercado: la incertidumbre.

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