31 de mayo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Impacta la notable elasticidad que han adquirido los índices bursátiles de toda región, para tomar una dirección muy definida en una rueda y mostrar la contracara en la siguiente, con similar intensidad.

El ejemplo más claro, en esta semana final de mayo, fue el vuelco visto tanto en el Dow como en los de Europa -éstos, de manera mucho más ostensible-, también en el Bovespa y con el Merval en la misma onda de variación, muy marcada.

Para el caso nuestro, resultó -de paso- un ir y venir exactamente a contramano de las restantes. En la fecha del martes y donde se lograron aumentos en recintos foráneos, el Merval se desplomó de modo durísimo, con un 3 por ciento de rebaje. En tanto, los europeos ganaban hasta más de un 2 por ciento en sus indicadores. Para el miércoles, aquellos se mostraron todos en pendiente y en términos similares, con otro signo, pero el indicador doméstico marcó un repunte del 1,53 por ciento. Y la zona de extrema confusión se pone también de manifiesto cuando los mensajes tratando de explicar los resultados gozan de total inconsistencia.

Ejemplo: el martes afirmándose en anuncios sobre que el "BCE" daría los recursos necesarios a las economías de la región. Y el miércoles, haciendo hincapié en que surgieron temores ante los tiempos de la Reserva Federal, para cambiar de política sobre la liquidez y el dinero fácil. Y es cuando nos preguntamos: ¿cómo es que en una rueda no existe una preocupación, sobre un asunto, y aparece en la siguiente? Entre ambas actitudes, nada oficial diciendo otra cosa, o cambiando el contexto con una novedad imprevista. Se está jugando en la "copa" de los enormes árboles de rendimientos bursátiles; también el Nikkei se ha sumado en los últimos meses, y es sabido que en los mercados sucede como en las montañas: cuanto más se va escalando, más va faltando el oxígeno y la caminata se vuelve más dificultosa. Las dudas ya están presentes en los operadores de los grandes centros; es probable que esté en proceso todo un mecanismo de "salida", y que se hace del modo más sigiloso, para que no todos adviertan el movimiento (en función de poder colocar posiciones, en los precios más altos).

Por aquí, se sabe que lo pequeño del mercado da para todo: como que sólo YPF, el miércoles, con su sola actuación, pudiera arrastrar toda la Bolsa. (Corren días de tomas de decisiones. Se olfatea.)

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