Periodista: ¿Cuáles fueron los criterios que marcaron el diseño de esta temporada?
Darío Lopérfido: Varios. Por un lado, agrandar el número de funciones y títulos; por otro, este año vimos que algunas funciones a precios diferenciales resultaban muy bien, por eso tenemos una serie de funciones de títulos importantes con precios muy populares. Otro es el equilibrio entre la tradición y la vanguardia. A mí no me gusta ser llamado conservador ni vanguardista sino encontrar el equilibrio. Hay una apuesta muy fuerte del Teatro por un título muy importante, "Die Soldaten", que nunca se hizo en el mundo hispánico. La otra característica de la temporada es que pasamos de un ciclo con pocos directores a tener un director para cada título. Esto es algo que charlé mucho con la Estable; hay teatros que tienen el modelo del director residente, pero a mí me parecía que lo que había aquí no terminaba de ser un modelo, por eso optamos por un camino distinto. También se incorporan cosas nuevas: el Festival de Verano, como lo tienen muchas ciudades del mundo, compuesto por cosas que aportan distintas áreas. Una de ellas es algo que el Colón tenía y había perdido, la Ópera de Cámara, producida desde el Colón y coordinada por Marcelo Lombardero, y en salas más pequeñas. Cuando miro los nombres juntos del Teatro, los comparo con las programaciones de otros teatros y veo que con la temporada 2016 el Colón pasa a estar definitivamente entre los teatros del mundo que tienen grandes programaciones, ocupando claramente el lugar de liderazgo en América que tiene que ocupar. Va a estar Martha Argerich y un evento que no sucedió en el mundo hasta ahora, va a pasar sólo en el Teatro: yo tuve muchas conversaciones con Daniel Barenboim sobre la posibilidad de que el Abono de Música y Reflexión se convierta en un festival de música, con la idea de que se empezara a tener otros invitados. El maestro invitó a Jonas Kaufmann, que ya venía a hacer un recital una semana después, así que adelantó la gira. En el ámbito del ballet consolidamos el modelo de temporada que yo quería, que era introducirse en la danza contemporánea, mantener los títulos populares, y la invitación a grandes bailarines argentinos que están en el mundo. La temporada de la Filarmónica es potente y me da mucha alegría que su abono se abra con Bruno Gelber, más otros solistas importantes. En respuesta a un pedido de la Estable, la orquesta va a tocar en el escenario, y creo que es bueno y lo merecía.
P.: ¿Cuál será la política de precios, además de las funciones a valores populares?
D.L.: No van a aumentar mucho los de los abonos, tal vez el Gran Abono tenga el mayor aumento, pero entendemos que hay una situación económica comprometida y los demás abonos van a costar prácticamente lo mismo. Apuesto a más espectadores y no a aumentar la entrada para recaudar más. Quiero que las funciones estén llenas. Por un lado está el eje de la política social del Teatro, que este año empezó con los generales abiertos y el streaming, eso seguirá, y se sumarán otras iniciativas, y el otro eje serán los grandes nombres.
P.: En 2015 hubo cambios en los elencos y el reemplazo de dos títulos del ballet. ¿Están tomados los recaudos para que estas cosas no sucedan en 2016?
D.L.: Lo de Ramón Vargas está justificado porque tenía un problema de salud. El de Violeta Urmana es un cambio que me huele mal, creo que hubo alguna actitud desleal de algún teatro europeo que presionó, y ella buscó una excusa. El cambio en la temporada del ballet fue una clara falla en la dirección anterior del Ballet: programaron una obra y no tenían los derechos, y cuando fueron a pedirlos no los tenían. No tengo nada más que decir, fue un fallo de Lidia Segni. Nosotros programamos "Onegin" con Marianela Núñez y sabemos que lo vamos a tener. Tenemos cartas de intención, precontratos, todo firmado con Kaufmann, con Mehta, con Barenboim, tengo un mail personal de Marianela, Lang Lang y Fleming vienen en gira por Sudamérica. Siempre puede ocurrir lo de Vargas; lo que no puede pasar es lo que sucedió este año con "Onegin", que fue una deficiencia de gestión.
P.: Hay rumores de que a fin de año usted dejaría la dirección del Colón para pasar a ocupar otro cargo en el Gobierno de la Ciudad.
D.L.: Yo tengo una relación de mucho diálogo con Horacio Rodríguez Larreta, me llevo muy bien con él, colaboré en la campaña y voy a colaborar, pero voy a seguir ligado al Teatro. Colaboro con Rodríguez Larreta incluso en equipos que no tienen que ver específicamente con Cultura sino con la idea de ciudad. Y mientras tanto él sabe que el proyecto del Colón que se está armando necesita continuidad, y estamos de acuerdo en eso. No va a haber nada traumático para el Teatro.
| Entrevista de Margarita Pollini |

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